La Carta Democrática Interamericana, entre las palabras y los hechos

 

La Carta Democrática Interamericana, entre las palabras y los hechos

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La Carta Democrática Interamericana, entre hechos y palabras
NOTIMÉRICA
Actualizado 11/09/2017 8:40:42 CET

   LIMA, 11 Sep. (Notimérica) -

   "Promover y consolidar la democracia representativa" es el fin último de la Carta Democrática Interamericana (CDI) firmada por los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) el 11 de septiembre de 2001. Con la paz y libertad por bandera, parece, sin embargo, que su cometido se ha quedado en meras palabras.

   Haciendo referencia a los derechos humanos, el combate contra la pobreza y la realización de elecciones sin manipular, la CDI es uno de los documentos democráticos más importantes de Iberoamérica.

   Sin embargo, al igual que otros en tratados y organizaciones, las sanciones parece que cuesta mucho llevarlas a cabo. La baja voluntaria de Venezuela el pasado abril, pese a tildar a Nicolás Maduro de dictador, y la expulsión de Honduras y Cuba constituyen más unos hechos simbólicos que actos con repercusiones.

   

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