La afición de México toma Moscú hasta la madrugada para festejar

Soccer Football - World Cup - Group B - Portugal vs Spain - Fisht Stadium, Sochi
REUTERS / MURAD SEZER
Publicado 18/06/2018 14:21:40CET

   MOSCÚ, 18 jun (DPA/Notimérica) -

   El festejo de la afición mexicana presente en Moscú para el Mundial de Rusia no culminó en el estadio de Luzhniki, donde México venció a Alemania, la actual campeona: se extendió a lo largo de la madrugada de hoy en el centro de la capital y en las calles aledañas.

   Tras el pitido final, una parte de los grandes contingentes de hinchas se movilizaron rumbo ala Plaza Roja y frente al Teatro Bólshoi. Ahí, junto a peruanos y argentinos, cantaron contra Alemania y a favor de Hirving Lozano, el autor del único gol del partido. Nadie quería ser el primero en irse y perderse una noche histórica para el fútbol mexicano en los Mundiales.

   Todavía a las dos de la madrugada, con el cielo a punto de mostrar el amanecer, los mexicanos se desperdigaban entre las calles buscando mantener vivo el festejo y de vez en cuando entonar alguno de sus clásicos cánticos si encontraban a un compatriota.

   "Es algo histórico, todavía no puedo creerlo, la verdad es que hasta que no terminó yo seguía pensando que no iba a pasar, que no podía estar pasando ganarle al campeón", aseguró a dpaun hincha mexicano a la salida del estadio Luzhniki en Moscú, donde se llevó a cabo el duelo.

   "Yo hoy no paro, no voy a parar de festejar hasta que nos corran (echen) del estadio, ahorita vamos a ir a la Plaza Roja y espero que ahí nos quedemos hasta mañana, hasta el siguiente partido, si se puede", añadió en ese momento.

   Los aficionados del 'Tri' ganaron en todos los aspectos este domingo en la capital rusa. En la previa del duelo, la 'marea verde' de mexicanos contagiaba de fiesta los alrededores del estadio y organizaba cánticos clásicos incluso con los locales contra Alemania.

   Ya en el interior de Luzhniki, donde hubo unos 78.000 aficionados, los aztecas eran mayoría y lo hacían notar en cada momento. Primero en los abucheos para el anuncio del once alemán. Luego, cuando llegó la hora del himno mexicano.

   Con el partido en marcha, los gritos en favor de México eran muy superiores al de los alemanes, poco organizados, que quedaban opacados por la omnipresencia mexicana de camisetas verdes y relegaban a los teutones a ondear sus banderas en uno de los fondos del recinto.

   El gol de Hirving Lozano en el primer tiempo desató la locura. Usando el ritmo de la canción 'Seven Nation's Army', de la banda 'The White Stripes', los fanáticos se rindieron al autor del gol, que debutaba en Mundiales, cantando su nombre una y otra vez.

   Pero la más evidente fue la euforia del final: el campeón había caído y México consiguió, de acuerdo con Rafael Márquez, que disputa el quinto Mundial de su carrera y es el gran líder del vestuario mexicano, la victoria más importante en la historia del Mundial para México.

   Conscientes del logro conseguido, el éxtasis en las tribunas señaló el final del partido. Con el clásicocántico del "Cielito Lindo", que en uno de sus principales versos enuncia 'Canta y no llores', los mexicanos se abrazaron y tiraron sus vasos de cerveza al cielo.

   "El viaje a Rusia ya valió la pena. Yo venía a ver el partido pero sin mucha esperanza de que hiciéramos algo. Con esto me voy a quedar unos días más", contó a dpa Marco, un aficionado que viaja desde Monterrey, en el norte del país.

   "Le hubiéramos apostado a Alemania", comentó alguien más, arrepentido por seguir su cabeza y no su corazón en la porra que realizó en su trabajo antes de ausentarse por dos semanas para viajar a Moscú.

   "Pero sigo siendo el rey", cantaron otros, los más emocionados, algunos con lágrimas en los ojos, en parte como desahogo tras el sufrido partido y en parte por la cantidad de bebidas consumidas desde muy temprano.

   'El Rey' es una de las canciones rancheras más famosas en México, un lugar común para entender la idiosincrasia del mexicano. "Con dinero ysin dinero yo hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley", siguieron cantando.

   México fue, por un día, el rey: venció al campeón del mundo y ahora, con toda la tranquilidad del mundo tras muchos meses de presión, tendrá una semana entera para pensar en Corea del Sur y en Suecia, sus rivales restantes del grupo.