La Justicia paraguaya ordena detener al presidente de Rubio Ñu por supuestos delitos de explotación sexual y laboral

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Escándalo Rubio Ñu
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Publicado 13/02/2018 21:52:32CET

   ASUNCIÓN, 13 Feb. (Notimérica) -

   La Justicia paraguaya ha ordenado la detención de Antonio González, el presidente del club de fútbol Rubio Ñu de Luque que protagonizó, en los últimos días, un escándalo sexual con uno de sus futbolistas que ha causado gran expectación en todo el país.

   La Fiscalía paraguaya ha decidido exigir su detención después de que otros dos de sus futbolistas le hayan denunciado por acoso sexual. González se encuentra ahora imputado por explotación sexual y laboral.

   La medida de privar de la libertad a González fue tomada por la fiscal de la unidad de trata de personas Teresa Martínez que entendió que era lo mejor para poder continuar con las investigaciones. "Seguir investigando con él libre puede ser perjudicial para los afectados y para la propia investigación", explicó la fiscal.

   Esta funcionaria es la misma que ordenó el allanamiento de la sede del club, llevado a cabo el pasado día 9, y en el cual fueron encontrados vídeos de contenido sexual, que de incluir menores podrían aumentar los cargos en contra de González. También fueron hallados teléfonos móviles, pendrives y balas de armas de fuego.

LAS DENUNCIAS

   Todo comenzó cuando Gabriel Caballero, futbolista del club de 25 años, reveló que su carrera se había acabado porque el dirigente se había negado a traspasarle después de haber formalizado la relación que mantiene con su pareja. Además, Caballero también acusó a González de obligar a los jugadores a mantener relaciones con él.

   La siguiente denuncia la ha presentado Fermín Morínigo, de 19 años, que ha asegurado que fue acusado por González cuando todavía era menor de edad. "Me decía que me iba a ayudar para surgir y a mi familia, pero yo tenía que darle algo a cambio, relaciones sexuales", explicó el joven.

   Además, Morínigo reveló que González le había llamado para amenazarle cuando se enteró de que había puesto una denuncia en su contra. "Me dijo que por la emoción está este caso así ahora, pero que cuando se calme, me prepare para asumir las consecuencias", explicó el joven. De hecho, el abogado de Morínigo, Reinaldo Acosta, reveló que "existen otros chicos pero no quieren hablar por miedo".