El Tesoro de EEUU advierte a tenedores de bonos de que negociar con Venezuela podría ser "problemático"

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Actualizado 09/11/2017 8:37:03 CET

WASHINGTON, 9 Nov. (Reuters/EP/Notimérica) -

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha advertido este miércoles a los tenedores de bonos de que tratar con los dos negociadores de Venezuela, cuyos nombres figuran en listas negras de Washington, sería "problemático" y podría llevar a duras penas bajo las sanciones impuestas por Washington.

La semana pasada, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, invitó a acreedores a una reunión en Caracas el 13 de noviembre para iniciar negociaciones para la reestructuración de cerca de 60.000 millones de dólares (cerca de 51.747 millones de euros) en bonos venezolanos.

El presidente de la comisión para renegociar la deuda externa del país y de la petrolera estatal PDVSA es el vicepresidente venezolano, Tareck El Aissami, incluido por Estados Unidos en una lista negra por narcotráfico.

Washington también decretó sanciones contra Simón Zerpa, jefe de Finanzas de PDVSA y ministro de Economía, por presuntos actos de corrupción.

El Tesoro estadounidense ha dicho que, si bien los acreedores no tienen vetado participar en reuniones sobre los bonos bajo la Licencia General 3 del decreto que firmó Donald Trump el 25 de agosto, cualquier acuerdo con personas que estuvieran en la Lista de Ciudadanos Especialmente Designados (SDN por sus iniciales en inglés) sí está prohibido.

"Si bien no existe prohibición para que personas estadounidenses participen en una reunión vinculada a los bonos en el apéndice a la Licencia General 3, la participación de personas de la lista SDN en esas reuniones parece problemático", ha señalado.

"Las personas estadounidenses deberían tener cautela en sus relaciones con el Gobierno venezolano para asegurarse de que no se impliquen en transacciones o acuerdos, directa o indirectamente, con (una persona en la lista) SDN", ha agregado.

En este sentido, el Tesoro ha recordado que las sanciones que podrían aplicarse a ciudadanos estadounidenses abarcan hasta 30 años en prisión y multas de hasta cinco millones de dólares (unos 4,3 millones de euros). Para las instituciones financieras las multas ascienden hasta diez millones de dólares (alrededor de 8,6 millones de euros).

Los acreedores se han mostrado reacios a la propuesta de Venezuela por temor a las sanciones de Estados Unidos y por los problemas de seguridad que existen en Caracas.

"No conozco a un solo inversor en Nueva York o Londres que haya aceptado la invitación del Gobierno (venezolano) de ir a Caracas", ha señalado desde Nueva York un inversor en mercados emergentes que tiene deuda venezolana, bajo condición de anonimato.

Por su parte, un gerente de fondos en Londres que tiene deuda venezolana ha señalado que los acreedores no planean asistir a ninguna reunión en Caracas, citando temores por la violencia en la capital del país.

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