¿Por qué ha arrasado el uribismo y la derecha en Colombia?

Colombian former President Alvaro Uribe casts his vote during the legislative el
REUTERS / STRINGER .
Actualizado 12/03/2018 15:18:37 CET

   BOGOTÁ, 12 Mar. (Notimérica) -

   Tal y como se ha venido viendo en la última época en la región de Iberoamérica, la derecha y el neoliberalismo se han impuesto en las elecciones legislativas celebradas este domingo en Colombia. El regreso de la derecha a la región es un hecho, y en el caso de este Estado tiene sus porqués particulares.

   Casi con la totalidad de los votos escrutados, el Centro Democrático --partido fundado por el expresidente y senador Álvaro Uribe-- se ha convertido en la primera fuerza política de Colombia siendo el primer movimiento con mayor número de senadores (19) y el segundo con mayoría en la Cámara.

   A pesar de contar con un senador menos y dos parlamentarios que en la anterior legislatura, su mayoría le permitirá guiar las políticas de los próximos cuatro años en el país. Por detrás de la formación se encuentran el partido de derecha Cambio radical, con 16 senadores; el Partido Conservador, con 15; el Partido liberal, con 14, y el Partido de la U --del presidente Juan Manuel Santos--, con 14 senadores.

   Los partidos de corte izquierdista han quedado relegados a un segundo plano --Alianza Verde, con 10 senadores; Polo Democrático Alternativo (PDA), con cinco, y la coalición Lista de la Decencia, con cuatro--, lo que hará muy difícil que medidas progresistas salgan adelante en el país.

   ¿Qué ha influido en el auge de la derecha en Colombia? De nuevo, los mismos motivos que han llevado al auge de las derechas en el resto de la región están presentes en el país: el fin del boom del precio de las materias primas y los problemas económicos surgidos a raíz de ello, el avance de la creencia evangélica en el país o el gran avance de políticas sociales como el aborto o el matrimonio homosexual.

   Sin embargo, en el caso de Colombia se suma el conflicto armado existente con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la aplicación de medidas del Acuerdo de Paz y el surgimiento del partido de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) --de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)-- y el gran movimiento migratorio procedente de Venezuela de los últimos meses.

   El imaginario de "mano dura" que se asocia tradicionalmente a estos partidos de derecha habría empujado a la población colombiana a recurrir a estos movimientos, más en un momento de crisis económica global y con grandes escándalos de corrupción en la región, como es el caso Odrebrecht.

   Los líderes de izquierda de la década anterior en la región --Luiz Inácio Lula da Silva o Cristina Fernández de Kirchner-- se han visto, precisamente, señalados ante la justicia.

   De la misma manera, el gran éxodo de ciudadanos venezolanos que tratan de cruzar la frontera hace temer una ola migratoria que pueda afectar en el terreno laboral y económico de la sociedad de Colombia. Al mismo tiempo, Nicolás Maduro no deja de ser el heredero del líder de la izquierda latinoamericana en la subregión de Sudamérica, Hugo Chávez.

   La implementación del Acuerdo de Paz con las FARC también ha atraído hacia el uribismo a los más contrarios. El expresidente Álvaro Uribe fue el abanderado del 'No' en el plebiscito que negó en un primer momento la firma de dicho acuerdo, focalizado su argumento en la presunta "impunidad" de la que gozarían los exguerrilleros una vez desarmado el movimiento.

   Precisamente, la FARC ha cerrado su primera participación electoral tras la firma del Acuerdo de Paz en 2016 con varias decenas de miles de votos que apenas representan unas décimas del porcentaje total. Sin embargo, dado el acuerdo, tiene garantizados diez escaños, cinco por cada Cámara.

   Por otro lado, el miedo al incremento de la violencia en el país, que actualmente mantiene índices notables por la presencia del ELN, provoca de nuevo que la sociedad busque "mano dura". Igualmente, medidas punitivas que castiguen el actuar del ELN frente a las negociaciones con el Gobierno, habrían influido.

   A pesar de se ve bastante claro el panorama que vivirá Colombia los próximos cuatro años, se debe esperar. El uribista Iván Duque y el candidato de la coalición Colombia Humana, Gustavo Petro, han sido los vencedores de las consultas para elegir a los candidatos de derecha e izquierda, respectivamente, a las elecciones del próximo 27 de mayo.