Suspensa tras 26 días la huelga de hambre para exigir la libertad de Lula da Silva en Brasil

Seguidores de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasilia
REUTERS / UESLEI MARCELINO
Actualizado 27/08/2018 8:55:52 CET

MADRID, 26 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los siete activistas que mantenían que desde el 31 de julio una huelga de hambre para exigir la libertad del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva han puesto fin a su protesta este sábado, ya que dan por cumplido el "sentido provocador" de la huelga.

"Después de 26 días de huelga, decidimos suspenderla por entender que cumplió, con su sentido provocador, los objetivos que propusimos desde el inicio de esta acción política; nos sentimos victoriosos, pues así se sienten los pueblos que luchan", han apuntado los activistas en un manifiesto, publicado por el diario 'Folha de S.Paulo'.

El texto --firmado por Jaime Amorim, Zonalia Santos, Rafaela Alves, el fraile Sergio Gorgen, Luiz Gonzaga Silva, Vilmar Pacífico e Leonardo Nunes Soares-- denuncia "el incumplimiento por parte de Brasil de la resolución de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, que determina el derecho de Lula a ser candidato en las elecciones de 2018".

"Lucharemos de forma incansable por el respeto a la justicia, garantizando la libertad de Lula, y por su derecho a disputar las elecciones, por la construcción soberana de un Proyecto Popular para Brasil", han establecido.

Según han defendido, el exmandatario está encarcelado "sin crimen y sin prueba", por lo que "es inocente y su prisión tiene carácter político".

El 15 de agosto, el Partido de los Trabajadores de Brasil registró de forma oficial ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) la candidatura presidencial de Lula, pese a estar encarcelado.

El diario brasileño ha indicado que durante la huelga los activistas fueron recibidos personalmente por dos magistrados del Tribunal Supremo Federal, Ricardo Lewandowski y Rosa Weber, y que también fueron atendidos por los gabinetes de otros jueces, Luis Roberto Barroso y Gilmar Mendes.

A partir de esa fecha, el TSE tiene un mes de plazo para decidir si veta o no la candidatura de Lula, aunque lo más probable es que la rechace, dado que la ley brasileña de la 'Ficha Limpia' impide que se presenten a los comicios candidatos con condenas en segunda instancia.

Lula fue condenado a 12 años y un mes de cárcel por presuntos delitos de corrupción y blanqueo de dinero, y se encuentra desde abril en la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba.

Sus simpatizantes consideran que es un preso político y apelan al apoyo popular para que esté en las elecciones, dado que es el claro favorito en todas las encuestas de opinión.