La Casa Blanca da marcha atrás en la política de "tolerancia cero" y detiene los procesamientos familiares

LUCY NICHOLSON / REUTERS - Archivo
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Publicado 26/06/2018 15:15:29CET

   MADRID, 26 Jun. (OTR/PRESS) -

   Washington retrocede en su política de "tolerancia cero" contra la inmigración ilegal y ha anunciado que detiene los procesamientos familiares que han llevado a la separación de más de 2.000 menores de sus padres al cruzar la frontera sur del país.

   Al evitar que los 'ilegales' sean enjuiciados, y debido a que el Servicios de inmigración y Control de Aduanas no cuenta con suficiente espacio de detención ante la oleada de familias que cruzan la frontera, muchas de ellas serán liberadas rápidamente con la petición de que regresen para una audiencia ante los tribunales, algo que finalmente nunca sucede.

   Ahora, este nuevo enfoque de "captura y liberación" supone el regreso a la política que se aplicaba durante la administración del expresidente Barack Obama y que el actual inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, tanto ha criticado diciendo que ha traído a Estados Unidos un aumento de la violencia y de la criminalidad.

   Sin embargo, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee, ha rechazado que haya un cambio oficial en cuanto al enfoque de "tolerancia cero" con la inmigración, aunque ha admitido que el Gobierno no tiene la capacidad para detener a todas las familias que cruzan ilegalmente la frontera.

   "No estamos cambiando de política", ha dicho Sanders. "Simplemente no tenemos recursos", ha añadido al tiempo que ha culpado a los demócratas del Congreso por no cambiar las leyes migratorias que mantengan a las familias de inmigrantes fuera del país.

   El jefe de Aduanas y Protección Fronteriza estadounidense, Kevin McAleenan, ha asegurado este lunes que los padres que cruzan ilegalmente desde México a Estados Unidos con sus hijos, no serán juzgados por el momento.

   McAleenan ha señalado que los agentes fronterizos no entregarán a los inmigrantes a las autoridades criminales hasta que el gobierno de Estados Unidos pueda averiguar cómo procesarles sin separarles de sus hijos, según ha informado el diario 'The New York Times'.

   Pero mientras McAlleenan y Sanders han dejado ver tras sus declaraciones un cambio sustancial en la aplicación de la política migratoria de Washington, el fiscal General de Estados Unidos, Jeff Sessions, ha prometido continuar con la política de "tolerancia cero", en unas declaraciones que parecían contradecir lo dicho por la secretaria de Prensa y por el jefe de Aduanas.

   "El presidente ha dejado esto en claro: vamos a enjuiciar a los adultos que vinieron aquí ilegalmente", ha insistido Sessions durante un acto en Reno (Nevada), y ha añadido que el gobierno "hará todo lo que esté en nuestro poder" para cumplir con la orden presidencial.

   Tanto Sessions como Trump mantienen la defensa de política dura contra la inmigración ilegal pero se topan de bruces con la realidad de llevarla a cabo sin desencadenar el caos y sin escandalizar al mundo entero con imágenes que dan la vuelta al mundo de niños enjaulados alejados de sus familias.

   Según apuntan varios medios de comunicación locales, es posible que la paralización de los enjuiciamientos familiares sea temporal hasta que se habiliten los centros y las instalaciones adecuadas donde mantener a las familias de ilegales, aunque esta vez unidas.

   De hecho, el Pentágono está adecuando dos bases militares en Texas con el objetivo de acoger a las familias migrantes.

   El secretario de Defensa, James Mattis, afirmó este domingo que las Fuerzas Armadas estaban preparando campamentos provisionales en dos bases para acoger a los inmigrantes, pero no quiso revelar qué bases serían.

   Este lunes, un responsable estadounidense ha revelado los nombres de las bases en declaraciones bajo condición de anonimato y ha subrayado que una de las ellas acogerá a familias mientras la otra acogerá a menores.

   Fort Bliss es una base del Ejército de Tierra situada en El Paso, mientras que la Base Aérea de Goodfellow se encuentra en San Ángelo, también en Texas.

   Y en medio de la crisis abierta por el escándalo de ver a niños de muy corta edad enjaulados, llorando y reclamando a sus padres, el ministro de Exteriores mexicano, Luis Videgaray, viajará esta semana a Estados Unidos para abordar la polémica y buscar soluciones.

UN 55% MÁS DE INMIGRANTES MUERTOS EN LA FRONTERA

   Además, deben abordar el hecho de que el número de inmigrantes muertos que cruzan la frontera entre México y Estados Unidos ha aumentado en un 55 por ciento debido a las altas temperaturas.

   La cifra de fallecidos por el calor, la principal causa de muerte de inmigrantes en la frontera sur de Estados Unidos, ha ascendido a 48 frente a las 31 defunciones registradas en el mismo periodo de tiempo en 2017, tal y como ha explicado el portavoz de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, Salvador Zamora.

   La Patrulla Fronteriza ha registrado un aumento del 12 por ciento en las detenciones de inmigrantes llevadas a cabo este año respecto al anterior. Según Zamora, los inmigrantes pierden la vida al tener que atravesar ambientes hostiles.

   "Vamos rumbo a que las muertes relacionadas con el calor superen las ocurridas el año pasado y el verano acaba de comenzar", ha indicado un alto cargo del Gobierno. "Los migrantes y los niños no acompañados son muy vulnerables", ha aseverado en relación con la política de "tolerancia cero" de la Administración del presidente, Donald Trump, que ha provocado la separación de las familias en la frontera.

   Hace varios años la gran mayoría de los inmigrantes detenidos en la frontera eran mexicanos. Dado que la situación económica ha mejorado en el país, el número de migrantes mexicanos ha disminuido un 26 por ciento, según datos de la Patrulla Fronteriza.

   Los ciudadanos de Guatemala, Honduras y El Salvador encabezan ahora la lista de personas detenidas en la frontera, que habrían abandonado sus países de origen en un intento por huir de la violencia ligada principalmente a pandillas y grupos criminales.

   No obstante, con la nueva política anunciada por Sessions, las víctimas de violencia doméstica o de bandas criminales no podrán acogerse a las solicitudes de asilo.

   Trump se ha enfrentado este mes a un protesta global por los niños que fueron separados de sus padres después de que su Administración anunciara en abril que detendría y enjuiciaría a todos los que entraran en Estados Unidos de forma ilegal.

   El magnate puso este miércoles fin a la política de separación familiar, pero el Gobierno aún tiene que reunir a más de 2.000 niños a sus familias, algo complicado porque muchos padres han sido deportados mientras sus hijos han estado retenidos en Estados Unidos.