Cuba da su visto bueno al nuevo encargado de negocios de EEUU en La Habana

Raúl Castro
HANDOUT/REUTERS
Publicado 07/02/2018 22:51:51CET

   LA HABANA/WASHINGTON, 7 Feb. (Reuters/EP) -

   El Gobierno de Raúl Castro ha concedido el visado necesario a Philip Goldberg para que sea el nuevo encargado de negocios de Estados Unidos en La Habana, en una señal de mejora de las relaciones bilaterales, a pesar de que el diálogo permanece suspendido desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

   Goldberg, que fue expulsado en 2008 como embajador en Bolivia en medio de acusaciones de injerencia en los asuntos internos, fue nombrado para el cargo el pasado mes de diciembre, pero aún estaba pendiente de que Cuba diera su 'placet' para que pueda tomar las riendas de la Embajada en La Habana a nivel de encargado de negocios.

   El régimen cubano finalmente ha accedido y se espera que Goldberg tome posesión del cargo en cuestión de días, según ha informado a Reuters una fuente estadounidense bajo condición de anonimato. De momento, no hay confirmación oficial de ninguno de los dos gobiernos.

   Pese a la llegada de Goldberg, Estados Unidos seguirá sin embajador en Cuba. Ambos países restablecieron sus relaciones diplomáticas en julio de 2015, gracias al diálogo iniciado por los gobiernos de Raúl Castro y Barack Obama, pero

   Estados Unidos no ha tenido un embajador en Cuba en el último medio siglo. Ambos países restablecieron formalmente sus relaciones diplomáticas en julio del 2015 y Jeffrey DeLaurentis, el entonces jefe de la Sección de Intereses en La Habana, fue nominado en septiembre de 2016 para el cargo de embajador pero nunca llegó a ser ratificado.

   El acercamiento entre Washington y La Habana se paralizó con el ascenso de Trump a la Presidencia de Estados Unidos. El magante neoyorquino ha vinculado cualquier concesión comercial, económica o financiera a la mejora de los Derechos Humanos y la democracia en Cuba.

   Las relaciones se han resentido especialmente a causa de los "ataques sonoros" que, según denuncia Estados Unidos, han sufrido una veintena de sus diplomáticos en Cuba. El Gobierno de Castro niega tales ataques y acusa a la Casa Blanca de tratar de enturbiar aún más la relación bilateral.