La desconfianza histórica en la política en Iberoamérica

La democracia en Iberoamérica
NOTIMÉRICA
Actualizado 20/06/2018 11:18:04 CET

   MADRID, 20 Jun. (Notimérica) 

   Iberoamérica enfrenta este año la tercera oleada de elecciones desde los años setenta y ochenta, es decir, en la mayoría de países iberoamericanos se están celebrando durante este 2018 los comicios que podrían cambiar el rumbo de la política en la región.

   Los resultados de todas estas elecciones se presumen poco alentadores debido a que la democracia en Iberoamérica está sufriendo una época de decadencia, en la que sus valores no son una máxima para la mayoría ciudadana. De acuerdo con el Foro Económico Mundial, "hoy Iberoamérica ha alcanzado el mínimo histórico en relación al apoyo de la democracia por parte de los ciudadanos". Del total de la población iberoamericana, solo el 57, 8 por ciento apoya la democracia. A pesar de que esta cifra supera a la mitad de la población, es un dato cuanto menos preocupante.

   Además, el entendimiento ciudadano del concepto 'democracia' lleva a equívocos en cuanto a la realidad de su significado. La idea de que todos aquellos países en los que se celebran elecciones para elegir al gobierno son democráticos está muy extendida. Sin duda, esta es una condición fundamental para la existencia de la democracia, pero no es suficiente si otros valores básicos como la libertad de expresión no se garantizan.

   La participación ciudadana en la política es la actividad social que determina la salud de la democracia en la región. Esta puede ser estudiada gracias a dos variables: la confianza de los ciudadanos en las elecciones y la confianza en los partidos políticos.

LA CONFIANZA, BAJO MÍNIMOS

La confianza en las elecciones registra también mínimos históricos. Desde 2004 esta confianza ha ido en caída libre desde el 61,2 por ciento en ese año, hasta el 39,2 por ciento en 2017. Por tanto, del total de ciudadanos iberoamericanos un 60,8 por ciento no confía en las elecciones de su país.

   Por otro lado, la confianza en los partidos políticos tampoco es mucho mejor. Del total, solo un 17,5 por ciento cree en los partidos políticos. De todos los países iberoamericanos, los que más confían en sus partidos políticos son Uruguay y República Dominicana. El país que menos confía en ellos es Guatemala. Además, el nivel de afiliación a los partidos ha descendido hasta un 26,7 por ciento en 2017, en comparación con el pico de confianza de 35,7 por ciento que se registró en 2014.

   Según el estudio 'La cultura política de la democracia en América en 2016/17', "el uso de la fuerza se ha legitimado en Iberoamérica". Esto es debido a los principales problemas que la región presenta actualmente: continua inestabilidad económica, persistencia de la criminalidad e involucración de las élites políticas y sociales en la corrupción.

   Todo ello ha llevado a una pérdida general de confianza en la ley, frente a una subida de la misma en élites corruptas y criminales. En particular, en el último año el apoyo a estos colectivos ha ascendido un 5 por ciento. En palabras de AmericasBarometre, "aquellos que apoyan el crecimiento de los grupos corruptos y criminales son jóvenes, presentan niveles bajos de educación y se encuentran dentro de los umbrales de pobreza económica".

   Esta situación podría llevar a un cambio sustancial de la democracia en los países iberoamericanos a través de las elecciones que se celebrarán hasta octubre de este año, mes en el que se celebrarán los últimos comicios en Brasil desde febrero, cuando Costa Rica elegía nuevo presidente.