El dictador brasileño Ernesto Geisel autorizó las ejecuciones de "subversivos" durante su mandato (1974-1979)

El dictador paraguayo Stroessner saludando al dictador brasileño Geisel en 1974
REUTERS / R. E ADORNO
Publicado 11/05/2018 23:07:31CET

   El general ordenó seguir con la política de asesinatos pero centrándola en matar a opositores "peligrosos", según la CIA

   MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -

   El dictador Ernesto Geisel, que gobernó Brasil de 1974 hasta 1979, autorizó expresamente al servicio de Inteligencia del Ejército para que continuara durante su mandato con la política de ejecuciones de "subversivos" centrándose en aquellos que eran considerados "peligrosos", según un documento de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA).

   El informe de la CIA fue desclasificado en 2015 por el Departamento de Estado y pasó desapercibido, pero esta semana ha cobrado relevancia gracias al análisis del experto Matias Spektor, jefe del Departamento de Relaciones Internacionales de la Fundación Getulio Vargas.

   El documento en cuestión señala que el general Geisel autorizó al Centro de Inteligencia del Ejército brasileño (CIE) para que continuara con la política de ejecuciones sumarias de opositores puesta en marcha por la dictadura castrense durante el mandato de su antecesor, Emilio Garrastazu Médici, (1969-1974), pero limitando los asesinatos a los "subversivos peligrosos".

   El informe es un memorándum que tiene fecha del 11 de abril de 1974 y que enviado por el entonces director de la CIA, William Colby, al secretario de Estado estadounidense, Henry Kissinger.

   El documento pone de manifiesto que Geisel trasladó la orden de mantener la política de ejecuciones de opositores al jefe del Servicio Nacional de Informaciones (SNI), el general Joao Baptista Figueiredo, que fue el siguiente líder de la junta militar, ejerciendo el poder desde 1979 hasta 1985.

   Los dos altos responsables castrenses acordaron que cuando el Centro de Inteligencia del Ejército brasileño detectara una persona que podía considerarse incluida en la categoría de "subversivo peligroso", el jefe de este organismo debería consultar al general Figueiredo para que diera su aprobación a la ejecución, según informa Agencia Brasil.

   El memorando de la CIA señala, además, que el general Figueiredo insistió en seguir con la política de ejecuciones y que Geisel le hizo comentarios sobre los aspectos perjudiciales de esa decisión, por lo que decidió aplazar la cuestión unos días.

   El profesor Matias Spektor, que ha sido el investigador que ha puesto de relevancia esta semana el informe, ha dicho que se trata del "documento más perturbador" que ha analizado en "20 años de investigaciones" sobre la dictadura brasileña.

   El informe señala que el primer encuentro sobre la política de ejecuciones que tuvo el general Geisel nada más tomar posesión fue el 30 de marzo con el general Figueiredo y otros dos generales del CIE. En esa reunión, uno de los generales le informó de que unas 104 personas que fueron consideradas "subversivos peligrosos" habían sido ejecutados por el CIE.

   El 1 de abril, tras esa reunión, el general Geisel comunicó al general Figueiredo que la política de ejecuciones tenía que continuar pero limitándose a los "subversivos peligrosos. Spektor ha hecho hincapié en que el memorando de la CIA es "la prueba más directa de la implicación del régimen (de los generales Médici, Geisel y Figueiredo) en la política de asesinatos".