España busca una fórmula estable para asistir a las asunciones del mando de presidentes iberoamericanos

Juan Carlos I, en Santiago de Chile para la toma de posesión de Piñera
CASA REAL - Archivo
Publicado 16/09/2018 12:12:44CET

   No le convence ninguna de las alternativas exploradas hasta la fecha porque no se garantiza la continuidad

   MADRID, 16 Sep. (EUROPA PRESS) -

   El Gobierno busca una fórmula estable a la presencia de España en las ceremonias de toma de posesión de los presidentes iberoamericanos, dado que tras la proclamación de Felipe VI esta responsabilidad la han ido ejerciendo de manera intermitente diversas autoridades, desde el monarca emérito al presidente del Gobierno de forma ocasional y hasta el presidente (ahora presidenta) del Congreso.

   El gabinete de Pedro Sánchez ha heredado un problema que no consiguió atajar el Ejecutivo anterior de Mariano Rajoy, que llegó a acudir a alguna de estas ceremonias de traspaso del mando presidencial --así se denominan formalmente a las tomas de posesión en América Latina-- como ocurrió en el caso del presidente de Panamá, Juan Carlos Varela.

   El Gobierno actual considera que enviar al jefe del Ejecutivo a algunos de estos actos pero no a todos le coloca en una situación incómoda, pues España estaría lanzando el mensaje de que unos países le importan más que otros, y Sánchez quiere precisamente tratar por igual a todas las naciones de América Latina, explican fuentes diplomáticas, que subrayan la imposibilidad de que un presidente del Gobierno pueda acudir a todas ellas.

   La opción de recurrir al rey emérito Juan Carlos está prácticamente descartada por el Gobierno de Sánchez. En primer lugar, porque los viajes transoceánicos no son los más convenientes para su edad y su estado de salud, pero también porque el Ejecutivo duda de que el rey emérito sea el mejor representante de la España de hoy.

   Tampoco convence al actual Gobierno enviar a la presidenta del Congreso a estas ceremonias, pues considera que los contactos que establece en esos actos no le son excesivamente útiles en sus quehaceres diarios.

   Por eso busca una figura que garantice la continuidad con el objetivo de que se pueda sacar el máximo partido posible a la asistencia de España a estas ceremonias. Desde 1996 y hasta su proclamación como rey, fue Felipe el que, en su condición de heredero y Príncipe de Asturias, asumía la representación de España en estos actos, lo que le permitió tejer una amplia red de contactos y conocer en profundidad una región clave en la política exterior española.

LA PRÓXIMA CITA, EN MÉXICO

   La toma de posesión más próxima en el calendario es la del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, el 1 de diciembre. Para entonces, el Gobierno podría haber encontrado una alternativa o, en su defecto, tirar de las autoridades a las que se ha recurrido hasta la fecha.

   La última vez que Don Juan Carlos representó a España en una toma de posesión en Iberoamérica fue el pasado mes de marzo, con el presidente chileno Sebastián Piñera. En julio, el Palacio de la Zarzuela anunció que el rey 'emérito' no acudiría a la toma de posesión del colombiano Iván Duque --ni tampoco se desplazaría a Palma de Mallorca-- por problemas médicos.

   Aquel anuncio de Zarzuela se produjo en un momento en el que varios grupos parlamentarios --Unidos Podemos, ERC, PDeCAT, Compromís y Bildu-- reclamaban una comisión de investigación parlamentaria sobre las grabaciones --obra del comisario encarcelado José Manuel Villarejo-- en las que Corinna zu Sayn-Wittgestein acusaba al anterior jefe de Estado de haber intentado usarla como testaferro y de tener cuentas en Suiza.

Contador