La falsa alarma de la liberación de Lula quema uno de sus últimos cartuchos para su puesta en libertad

Manifestación en apoyo de Luiz Inácio Lula da Silva
REUTERS / RODOLFO BUHRER - Archivo
Publicado 09/07/2018 15:25:28CET

   BRASILIA, 9 Jul. (Notimérica) -

   El presidente del Tribunal Regional Federal de la 4ª Región (TRF-4), Carlos Eduardo Thompson Flores, ha decidido mantener al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en prisión, después de que el juez del TRF-4 Rogério Fraveto reiterara su orden de liberación del exmandatario y diera un plazo de una hora a petición de la Fiscalía.

   Este tribunal condenó a Lula en el mes de abril de este año a doce años y un mes de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero al aceptar un triplex por parte de uno de los involucrados en la trama de corrupción 'Lava Jato'. A día de hoy, y desde la cárcel, Lula continúa manteniendo que es inocente.

   Favreto decretaba el domingo un habeas corpus a Lula y ordenó la puesta en libertad inmediata del expresidente, el cual aseguraba que no estaba pudiendo cumplis sus derechos como precandidato a la Presidencia de Brasil. Poco después, la orden era bloqueada a petición de otro juez de la trama 'Lava Jato', João Gebran Neto, quien solicitó a la policía que no se llevara a cabo ninguna acción para liberarlo.

   La falsa alarma aún se mantuvo durante algunas horas, cuando Favreto insistió en la libertad del expresidente y Gebran Neto continuó negándose. Incluso algunos simpatizantes de Lula se apostaron en la entrada de la cárcel con la esperanza de que el exmandatario fuera liberado.

   "Es incompatible con la actuación de un juez intervenir estratégicamente para impedir la liberación de un procesado privado de libertad por fuerza de ejecución anticipada de la pena que afronta", recordaba posteriormente el abogado de Lula, Cristiano Zanin Martins, quien apelaba al Artículo 5 de la Constitución brasileña.

   Lula ha sido condenado por Moro y por un tribunal regional --segunda instancia-- a doce años de cárcel por los delitos de corrupción pasiva y blanqueo de capitales por aceptar un tríplex de lujo en Sao Paulo como pago de la constructora OAS por sus favores políticos.

   El exdirigente sindical ha agotado prácticamente la segunda instancia y solo le queda acudir a los altos tribunales --el Supremo y el Constitucional-- para revertir la condena. Una vez firme, la sentencia impedirá que pueda competir en las elecciones presidenciales del 7 y 28 de octubre.

   Hasta entonces, Lula podrá intentar inscribirse y, en caso de que no se lo permitan, podrá acudir al Tribunal Electoral para que decida. Si consiguiera el estatus de candidato, el proceso judicial seguiría su curso. Y, si finalmente la Justicia da la razón a Moro, los votos que haya recibido serán anulados.