El futuro de los jóvenes indocumentados y la inmigración, a debate en el Senado de Estados Unidos

Contador
Senado de Estados Unidos
REUTERS / KEVIN LAMARQUE
Publicado 13/02/2018 15:04:03CET

   El acuerdo migratorio deberá alcanzarse antes del viernes para evitar incumplir el plazo dado por Trump para la deportación de los 'dreamers'

   WASHINGTON, 13 Feb. (Reuters/EP) -

   La esperanza de cientos de miles de jóvenes inmigrantes que llegaron a Estados Unidos siendo niños se asienta en el centro de la discusión política en el Senado estadounidense desde el lunes.

   El gran acuerdo sobre la inmigración está a debate en la Cámara Alta y las exigencias impuestas por el presidente Donald Trump amenazan con complicar las negociaciones entre demócratas y republicanos. El magnate ha accedido a conceder la ciudadanía a 1,8 millones de jóvenes indocumentados a cambio de duras restricciones migratorias, más seguridad en las fronteras y la financiación para la construcción del muro con México, algo a lo que se han opuesto los demócratas.

   El desafío es grande porque el texto final deberá ser consensuado por tres quintas partes del senado; es decir, por 60 de los 100 senadores.

   Veinticinco legisladores de ambos partidos, autoproclamados como la "coalición por el sentido común", presentarán un proyecto de consenso y si el documento pasa el escollo del Senado deberá enfrentarse a la Cámara de Representantes, donde la presencia republicana es más fuerte y la facción conservadora aboga por una inmigración más restringida.

   Desde el lunes por la tarde, los senadores estadounidenses ha iniciado el debate migratorio, el primero en cinco años. Los legisladores deberán abordar la situación de los 'dreamers', los cerca de 800.000 inmigrantes que llegaron de forma ilegal al país siendo niños. No obstante, son más de millón y medio de jóvenes indocumentados los que podrían beneficiarse del posible acuerdo migratorio entre republicanos y demócratas.

   El senador del partido conservador, John Cornyn --'número dos' del Partido en la Cámara Alta-- ha impuesto una serie de restricciones de tiempo para lograr una resolución al respecto. "Se hace esta semana o no se logra en lo absoluto", ha aseverado Cornyn sobre la necesidad de llegar a un pacto.

   Durante una rueda de prensa, el senador ha alertado de que el debate debe terminar el jueves como muy tarde. El senador demócrata Dick Durbin, por su parte, ha indicado que espera que la cámara logre poner en marcha un proyecto de ley e impulsar su aprobación.

   Sin embargo, Cornyn ha insistido en que el tibio apoyo de los republicanos podría llevar al fracaso. "Pensar (...) que pueden conseguir que un puñado de republicanos esté de acuerdo con la mayoría de los demócratas para obtener la aprobación de la Cámara de Representantes es una fantasía", ha aseverado.

   El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en septiembre la derogación del programa Consideración de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por su sigla en inglés), lo que podría suponer la deportación de los 'dreamers' una vez pasada la fecha límite del 5 de marzo para hallar una solución.

   La derogación del programa ha abierto una brecha en el Congreso entre republicanos y demócratas, que no han logrado llegar a un acuerdo en materia de inmigración.

   Trump, por su parte, ha propuesto ofrecer un camino hacia la nacionalidad para 1,8 millones de jóvenes a cambio de que se apruebe un presupuesto de 25.000 millones de dólares (20.000 millones de euros) para la construcción de un muro en la frontera con México.

   El magnate dijo el lunes que al Partido Republicano "le encantaría" lograr ese objetivo sobre inmigración y puso la responsabilidad sobre la bancada demócrata.

   "Si los demócratas quieren un acuerdo, realmente depende de ellos", añadió Trump, que ha presentado el lunes sus presupuestos para el próximo ejercicio con un aumento en el gasto del Pentágono del 14 por ciento, en seguridad nacional del 12 por ciento (incluyendo el muro con México y más patrullas fronterizas) pero con recortes en programas sociales, sanitarios, medio ambiente y política exterior que oscilan entre el 18 y el 25 por ciento.

   Además, Trump propone gastar 160.000 millones de euros en infraestructuras en la próxima década. Pero al borrador presupuestario que presentó el lunes la Casa Blanca le espera un largo y difícil recorrido en ambas cámaras del Congreso, donde deberá enfrentarse a enmiendas y al debate político que no parece favorable a la propuesta presidencial.

   La semana pasada, el Congreso estadounidense aprobó un acuerdo presupuestario a dos años y se incluyó un aumento del gasto social y sanitario que colisiona de manera frontal con el que Trump presentó el lunes.

   Además, el déficit será otro de los escollos que deberá sortear el proyecto presidencial, sobre todo dentro de las filas republicanas que se oponen firmemente a un descuadre en las cuentas públicas.

   El próximo año ya se prevé que la reciente reforma fiscal aprobada por Trump incrementará el déficit en 800.000 millones de euros, lo que supondrá 5 billones de euros en diez años.