La guerra entre los hermanos Fujimori que ha acabado con Pedro Pablo Kuczynski

HERMANOS FUJIMORI
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LIMA, 22 Mar. (Notimérica) -

 La guerra de los hermanos Keiko y Kenji Fujimori ha dado la estacada a Pedro Pablo Kuczynski, quien dimitía de la Presidencia de Perú este miércoles tras publicación de una serie de videos que presuntamente mostrarían sobornos a cambio de votos favorables a Kuczynski frente a la segunda vacancia por su dimisión, que tendría lugar este jueves.

   Las disputas entre los dos hijos del expresidente Alberto Fujimori han copado en los últimos años cientos de titulares en medios de comunicación de todo el mundo. Sin embargo, los más recientes acontecimientos podrían haber marcado el punto y final de una complicada relación y una lucha de poder por encabezar un legado político único en Perú.

   A día de hoy el fujimorismo continúa siendo una fuerte corriente política en el país, a pesar de la condena en 2009 de su líder principal, Alberto Fujimori, por delitos de lesa humanidad y corrupción durante sus años en la Presidencia. Su llegada al poder a través de las urnas en 1992, su reelección en 1995 a pesar del autogolpe o 'Fujimorazo', o la continúa defensa de su libertad, han indicado que Alberto Fujimori es un líder.

   Precisamente, es ese hecho el que ha sentado las bases de la disputa entre sus hijos Keiko y Kenji Fujimori. La atribución del fin del terrorismo de Sendero Luminoso en Perú y el auge económico a partir de los 80 en el país, favorecieron al respaldo electoral con el que se encontró Keiko Fujimori en las elecciones presidenciales de 2011 y 2016, en las cuales pasó a segunda vuelta pero no consiguió hacerse con la Presidencia.

   Sin embargo, el fujimorismo seguía estando vigente en el país. El trabajo de Keiko durante 11 años llevaba a que su partido, Fuerza Popular, consiguiera la mayoría absoluta en el Parlamento en las elecciones de 2016 aglutinando 71 asientos de 130 posibles. Y entre los congresistas más votados en el país estaba, en primer lugar, nada más y nada menos que Kenji Fujimori.

   El hijo menor de Alberto Fujimori, quien tenía 10 años cuando su padre llegó a la presidencia, había cultivado durante sus años de infancia y adolescencia la fama de ser un joven rebelde y difícil, manchando su imagen de gravedad al ser difundido un video en el que se le ve realizando gestos obscenos con su perro.

   Sin embargo, años después su imagen cambió por completo --gracias a un buen equipo asesor y a la constancia y trabajo, algo que comparte con su hermana Keiko-- y pasó a ser un congresista respetable y, sobre todo, leal a su padre, algo que ha convencido notablemente a muchos fujimoristas y ha condenado la relación con su hermana.

   Desde que Kenji Fujimori ocupó su escaño en 2016, los gestos en contra de Fuerza Popular no cesaron. En primer lugar, la renuncia de Kenji a presidir el Parlamento --por ser el más votado-- ya hizo sospechar que las intenciones del pequeño de los Fujimori iban más allá de la política.

   En 2017 comenzó la crítica directa y pública a la bancada de Fuerza Popular, primero por la negativa del partido a la formación de una comisión investigadora de las acusaciones de abuso sexual, físico y psicológico presuntamente cometidos por la orden religiosa Sodalicio de Vida Cristiana.

   "Todos ustedes se han hecho elegir por mi padre (Alberto Fujimori), sin embargo no hacen nada por él... pero sí se reúnen para salvar a un pedófilo y defender a un grupo de violadores", dijo Kenji, tal y como recoge 'BBC Mundo'. Y precisamente, es ahí donde se ven abiertamente los objetivos de Kenji, algo que no ha negado cuando se le ha preguntado.

   El principal objetivo de Kenji Fujimori ha sido siempre la salida de la cárcel de su padre, una campaña que también ha realizado su hija Keiko, pero no al mismo nivel. El acercamiento al presidente Kuczynski, quien había llegado a la Presidencia gracias al voto antifujimorista, favorecía que se tomara la decisión de indultar al exmandatario, algo por lo que Keiko Fujimori no ha querido pasar.

   Así, se veía a Kenji Fujimori obcecado en "crear puentes" con el Gobierno de PPK bajo la premisa de ser más "fuertes". Con esas palabras, Kenji acudía junto a la primera dama, Nancy Lange, a repartir donaciones lideradas por Kuczynski a los afectados por el paso de el Niño Costero, fotografiándose junto a ella bajo el lema #UnaSolaFuerza. Este gesto, sin embargo, no lo llevó a cabo su hermana.

   Más tarde, Kenji se abstuvo cuando el Congreso trató de negarle la confianza al entonces ministro de Economía, Alfredo Thorne, llamando a sus compañeros de partido "leones del Coliseo" de la antigua Roma. Poco después llegó la primera sanción --de 60 días-- de su bancada contra él por "calificativos vejatorios", y al poco otra sanción de 120 días por cubrirse los labios con cinta aislante durante un debate en el Congreso a modo de protesta contra su partido.

   Sin embargo, el punto clave de las diferencias fujimoristas quedó latente en la primera sesión de vacancia contra Kuczynski, promovida por Fuerza Popular. Cuando parecía que esta iba a ser efectiva, ya que el partido de Keiko contaba con tener 71 votos, Kenji y otros nueve congresistas anunciaron que se abstendrían, lo que favorecería que el presidente continuara en el cargo.

   Y así fue. Kuczynski se salvó de ser destituido y, tan solo tres días después y coincidiendo con la Navidad, el mandatario peruano anunció otorgarle al exmandatario peruano Alberto Fujimori el indulto humanitario por razones de salud. A partir de ese momento, los ojos estuvieron puestos en Kenji Fujimori, a quien se le señala por haber pactado con el presidente Kuczynski por beneficio mutuo.

   A partir de ese momento, Kenji ha contando con el apoyo público de su padre, quien ha defendido la labor de su hijo en el Parlamento y ha criticado que la bancada de Fuerza Popular lo haya sancionado. De esta manera, los dos bandos fujimoristas quedan claros: Keiko Fujimori vs Alberto y Kenji Fujimori, una lucha por ser el líder de un movimiento de gran importancia en el país sudamericano.

   El último episodio ha sido la difusión de los vídeos que han llevado a que Kuczynski haya dimitido, unas imágenes difundidas por varios parlamentarios de Fuerza Popular y en los que aparece Kenji Fujimori presuntamente sobornando a miembros de ese mismo partido para que favorezcan la permanencia de Kuczynski en el poder en la votación que podría haberle destituido este jueves.

   El presidente del Congreso de Perú, Luis Galarreta, presentaba este miércoles una denuncia contra los implicados en los vídeos. "Hoy me reuní con el fiscal de la nación, Pablo Sánchez, para presentar junto al procurador del Congreso la denuncia correspondiente contra los involucrados en actos ilícitos mostrados en los vídeos y audios difundidos ayer, martes 20", informaba Galarreta.

    Además, la Junta de Portavoces del Congreso ha iniciado el proceso de retirada de la inmunidad parlamentaria de Kenji Fujimori y otros dos parlamentarios involucrados. Por su parte, la Procuraduría Anticorrupción presentará una denuncia ante el Ministerio Público contra los implicados por el presunto delito de cohecho.