La 'guerra sucia' desatada en la campaña electoral de México inunda de desinformación al electorado

A woman hangs up pinatas for sale depicting Mexican presidential candidates Andr
REUTERS / JOSE LUIS GONZALEZ
Publicado 19/06/2018 15:31:37CET

   CIUDAD DE MÉXICO, 19 Jun. (Notimérica) -

   La desinformación ha sido una de las grandes protagonistas en esta campaña electoral por los comicios presidenciales de México. Casi desde antes de que se iniciara la carrera por la Presidencia del país azteca de manera oficial, la 'guerra sucia' entre candidatos y fracciones ya estaba abierta.

   Hay mucho en juego el próximo 1 de julio: más de 3400 cargos electivos a niveles local, estatal y federal, así como la sustitución de Enrique Peña Nieto como presidente, lo que podría además acabar con lo que parece el monopolio del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el cual hasta estos últimos años casi únicamente ha luchado contra el Partido Democrático Nacional (PAN).

   Acusaciones mutuas de corrupción, filtraciones, insultos, noticias falsas o la supuesta injerencia por parte de Rusia en los comicios, son algunas de las cuestiones que han rodeado la campaña electoral, y así pudo verse y certificarse durante el último debate electoral entre candidatos la pasada semana.

   "Yo no soy corrupto como tú", dijo Andrés Manuel López Obrador --líder del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA)-- a Ricardo Anaya --del Partido Democrático Nacional (PAN)--, siendo solo una de las perlas más directas.

   Y es que desde relaciones con la trama Odebrecht, hasta relaciones entre candidatos y familiares del actual presidente, como dijo Anaya al hablar sobre el "pacto de impunidad" que presuntamente vincula al PRI con el líder del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), López Obrador.

   Al izquierdista le han señalado a lo largo de estos meses en numerosas ocasiones, ya sea por su edad --pues lo califican de viejo para el puesto, dados sus 64 años--, y vinculan su actividad electoral con el narcotráfico.

   Sin embargo, todo ello no ha impedido que ascienda hasta la cabeza en intención de voto, y con mucha distancia del segundo candidato, Anaya. Precisamente, son dos las filtraciones que habrían metido en apuros al conservador de PAN, la última tan solo unos minutos antes de que se iniciara el último debate.

   Tampoco queda lejos el candidato oficialista, José Antonio Meade, quien lucha por ascender hasta la segunda posición en las encuestas tras perder apoyo progresivamente a lo largo de la campaña.

   Además de señalar al resto de candidatos de corruptos, se ha valido del argumento económico para robar votos a AMLO. "La Gran Depresión 2018-2014", mostraba en un cartel que ironizaba sobre el izquierdista durante el debate presidencial, asegurando que de ser vencedor el país puede caer en una grave crisis.

   Asimismo, hay quien culpan al oficialismo y al Gobierno de atacar al candidato panista valiéndose de las instituciones del Estado, ya que está siendo investigado por presunto lavado de dinero.

   Según los expertos, conforme se acerque la fecha esta guerra se irá recrudeciendo. ¿Qué más podrá pasar?