Investigación periodística destapa irregularidades del indulto a Fujimori

Former President of Peru Alberto Fujimori attends a trial as a witness at the na
REUTERS / MARIANA BAZO
Actualizado 21/03/2018 11:36:42 CET

   LIMA, 20 Mar. (Notimérica) 

   Una investigación de carácter periodístico ha destapado varias irregularidades en el proceso que culminó con el expresidente peruano, Alberto Fujimori, indultado por razones humanitarias.

   Según el expediente revelado por el programa 'Cuarto Poder', el perdón concedido al exmandatario peruano no fue reconocido legalmente como un indulto presidencial sino que, días antes de concretarse, el actual jefe del Estado, Pedro Pablo Kuczynski, traspasó la potestad de tomar la decisión, estrictamente reservada al presidente, a una Junta Médica.

   Además, según quedó reflejado en una resolución emitida por el Ministerio de Salud, Fujimori tendría derecho a elegir uno de los doctores que formarían parte de esa Junta Médica. Finalmente, este puesto fue ocupado por el facultativo Juan Postigo, médico de cabecera del exmandatario.

   Ésta no fue la única irregularidad en el proceso de indulto que ha destapado la citada investigación. El Gobierno también incumplió sus obligaciones al no presentar el expediente del indulto al Congreso del país, a pesar de las reiteradas peticiones para que eso sucediera. Por el contrario, el Ejecutivo sólo presentó el citado expediente ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

   De hecho, en el expediente remitido a la CIDH, existen datos que revelan que el Gobierno se encontraba trabajando en un posible indulto para el exmandatario antes de que él lo solicitara formalmente el 11 de diciembre del pasado año, como, por ejemplo, un informe de Instituto Nacional Penitenciario que ensalzaba el buen comportamiento del prisionero.

DOS ACTAS EN POCOS DÍAS

   El expediente del indulto desvela también que la Junta Médica encargada de decidir si Fujimori merecía, o no, ser indultado, formuló dos actas diferentes en pocos días y con conclusiones enfrentadas.

   En un primer momento, la Junta remitió un acta el 17 de diciembre en la que aseguraba que la salud de Fujimori no era tan débil como para poner en riesgo su vida. Por ello, no correspondía otorgarle el indulto, además, el exmandatario contaba en la prisión con enfermera, médico y una ambulancia las 24 horas del día.

   Sin embargo, el día 19, sólo dos días después, la Junta emitió una segunda acta en la que cambiaba su posición y concluía que el exmandatario merecía el indulto ya que su vida corría peligro debido a que Fujimori podría sufrir una muerte súbita causada por posibles complicaciones cardiovasculares agudas, como pueden ser un infarto o arritmias.

   Estas irregularidades no hacen sino aumentar las sospechas de que Kuczynski utilizó la baza del indulto a Fujimori como un medio para conseguir salvarse de la moción de vacancia presidencial que la oposición presentó en su contra el pasado 21 de diciembre.

   Asimismo, el papel clave que jugó Kenji Fujimori, congresista e hijo del exmandatario, para convencer a otros parlamentarios de su grupo de votar en contra de la destitución de Kuczynski, no hace sino aumentar la creencia de que el actual presidente indultó a Fujimori para conservar su cargo.

   Todas estas revelaciones llegan a tan solo pocos días de que la CIDH se pronuncie acerca del indulto concedido al expresidente. La institución supranacional lleva desde el pasado 2 de febrero estudiando las condiciones que llevaron al Gobierno peruano a conceder el perdón al exdictador, que fue condenado a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad, de los cuales sólo ha cumplido 10.