El juez federal Favreto da un plazo de una hora para excarcelar a Lula

Concentración en apoyo a Lula
REUTERS / STRINGER .
Publicado 08/07/2018 23:15:49CET

BRASILIA, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -

El juez del Tribunal Regional Federal de la 4ª Región Rogério Fraveto ha reiterado su orden de liberación del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y ha dado un plazo de una hora a petición de la Fiscalía.

"La decisión no cuestiona otras decisiones del colegiado del TRF4 ni de otras instancias superiores y mucho menos la decisión del magistrado de la 13ª Sección Federal de Curitiva, que ni siquiera es autoridad incoatoria ni tiene competencia jurisdiccional en el presente hecho", argumentado Favreto en referencia al juez Sergio Moro, quien calificó de "incompetente" en este asunto a Favreto.

Sí reconoce en cambio la competencia del juez instructor del caso de corrupción 'Lava Jato', João Pedro Gebran Neto, a quien sin embargo remite el caso a partir del lunes. El propio Gebran Neto ha respondido también al auto de excarcelación de Favreto con una orden de suspensión del mismo.

Favreto argumenta que "no hay subordinación a otro colega que no pertenezca a una instancia judicial superior" por lo que pide "respeto a la convivencia armoniosa de las discrepancias de interpretación y fundamento de las decisiones puesto que no estamos en un régimen político ni judicial de excepción".

Por su parte, el abogado de Lula, Cristiano Zanin Martins, ha publicado una nota de prensa en la que denuncia que Moro "ha actuado decisivamente para impedir el cumplimiento de la orden de liberación" del expresidente "dirigendo el caso a otro juez federal del mismo tribunal que no debería poder actuar este domingo", en referencia a Gebran Neto.

"Es incompatible con la actuación de un juez intervenir estratégicamente para impedir la liberación de un procesado privado de libertad por fuerza de ejecución anticipada de la pena que afronta", recuerda Zanin, que apela al Artículo 5 de la Constitución brasileña.

Zanin denuncia además la actuación "monolítica" del magistrado y la acusación en contra de la liberación de Lula, un "abuso" porque "utiliza las leyes y procedimientos jurídicos para una persecución política".

Lula ha sido condenado por Moro y por un tribunal regional --segunda instancia-- a doce años de cárcel por los delitos de corrupción pasiva y blanqueo de capitales por aceptar un tríplex de lujo en Sao Paulo como pago de la constructora OAS por sus favores políticos.

El exdirigente sindical ha agotado prácticamente la segunda instancia y solo le queda acudir a los altos tribunales --el Supremo y el Constitucional-- para revertir la condena. Una vez firme, la sentencia impedirá que pueda competir en las elecciones presidenciales del 7 y 28 de octubre.

Hasta entonces, Lula podrá intentar inscribirse y, en caso de que no se lo permitan, podrá acudir al Tribunal Electoral para que decida. Si consiguiera el estatus de candidato, el proceso judicial seguiría su curso. Y, si finalmente la Justicia da la razón a Moro, los votos que haya recibido serán anulados.