Las luces y sombras de López Obrador, el favorito para convertirse en el nuevo presidente de México

Mexican presidential candidate Andres Manuel Lopez Obrador waves to supporters d
REUTERS / EDGARD GARRIDO
Publicado 29/06/2018 21:12:47CET

   CIUDAD DE MÉXICO, 29 Jun. (Notimérica) -

   México celebra este próximo domingo las mayores elecciones en su historia con el progresista Andrés Manuel López Obrador (AMLO) como principal candidato para ocupar la presidencia del país en los próximos seis años.

   La empresa GEA-ISA ha divulgado una encuesta en la que sitúa a AMLO con un 35% de las preferencias brutas, cifra que asciende al 44% cuando se descuentan los indefinidos, una diferencia de más de diez puntos sobre su candidato perseguidor, el centrista Ricardo Anaya Cortés.

   Esta es la tercera vez que el exjefe de Gobierno de la Ciudad de México aspira a llegar al Palacio Nacional, con serias posibilidades de resultar triunfador en los comicios federales. Este éxito del candidato "recoge un poco el cansancio de la ciudadanía con los dos partidos dominantes", el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN).

   Estos comicios se producen en un contexto muy complicado no sólo porque son las más grandes y costosas en la historia de México (además de presidente se eligen 128 senadores, 500 diputados y gobernadores y jefaturas de Gobierno en 30 de los 32 Estados de la República), sino también por el impacto que pueden tener los resultados en el escenario político mexicano, con la irrupción del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y su alianza 'Juntos Haremos Historia'.

   De confirmarse en las urnas estos pronósticos, no solo podrá acceder a la presidencia, sino también cosechar una mayoría al menos en la Cámara de Diputados, además de alcanzar gobernaciones estatales y otros cargos de importancia.

   En estas elecciones a diferencia de las anteriores, donde AMLO quedó segundo en las elecciones de 2006, por detrás de Felipe Calderón y de 2012 superado por Enrique Peña Nieto, se mostraba "más confrontativo y antisistémico".

   "Ahora oscila entre llamados a la paz, acercamientos con los empresarios y al mismo tiempo mantiene un estilo de crítica radical a sus detractores con descalificaciones. Tenemos unos medios más diversos en su cobertura que lo aceptan mucho más y un candidato con un discurso más ambiguo que en otras épocas. Mezcla la confrontación con la negociación y aceptación", señaló a la agencia 'Sputnik' el politólogo y profesor de la Universidad de Guanajuato Armando Chaguaceda.

SOMBRAS

   Estas comicios también estarán por la participación de un importante contingente de jóvenes --unos 12 millones de ciudadanos-- que votarán por primera vez. Una gran proporción de estos electores votará por AMLO, más por su rechazo "con el desempeño de las élites" que por su identificación ideológica con el candidato.

   Sin embargo, el accionar de estos jóvenes más acostumbrados a movimientos políticos en redes sociales y con menos apego hacia los referentes "estado-partidarios" puede llegar a enfrentarse con el modelo "nacional popular, estatista y presidencialista" de AMLO.

   Por otro lado, el candidato del Morena también cuenta con apoyos del sector empresarial, así como de "viejos exponentes de la clase política" o exponentes del modelo corporativo, como el polémico sindicalista minero Napoleón Gómez Urrutia, residente en Canadá y acusado de defraudar 55 millones de dólares de los trabajadores.

   La jefatura de Gobierno de AMLO en la Ciudad de México (2000-2005) estuvo marcada por medidas "avanzadas" en derechos sociales respecto a otras unidades federativas del país, pero también tuvo que hacer frente a varios debates y fricciones con las organizaciones de la sociedad civil por "temas de transparencia y rendición de cuentas", debido al estilo de Gobierno que se consideraba muy condescendiente con los temas sociales aunque con pocas energías a la hora de actuar y poner las medidas necesarias para afrontar los problemas.