El consumo global de estimulantes anfetamínicos supera al de opiáceos y cocaína juntos, según la ONU

Actualizado 23/06/2010 21:22:43 CET

Reclaman un acceso universal a las terapias de desintoxicación, ya que sólo uno de cada cinco drogodependientes están en tratamiento

MADRID, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, en sus siglas en inglés) alerta de un cambio de tendencias a nivel mundial en la producción y el consumo de drogas, resaltando el incremento de consumidores de estimulantes de tipo anfetamínico (ETA), que supera a los de cocaína y opiáceos juntos.

Según reflejan los datos del último 'Informe Mundial sobre Drogas 2010', publicado este miércoles por este organismo, se estima que hay entre 30 y 40 millones de personas que consumen estimulantes anfetamínicos, una cifra que está creciendo porque muchas materias primas utilizadas para su producción son legales y, por tanto, más fáciles de obtener.

En este sentido, reconocen que esto favorece la "rápida" comercialización de nuevos productos, como la ketamina, las piperazinas, la mefredona y el 'spice'. Asimismo, también han detectado un aumento de laboratorios que producen estas sustancias, en un 20 por ciento según datos de 2008, incluso en países donde por el momento no se conocía la existencia de los mismos.

Por ello, y pese a que dicho informe refleja un descenso en el consumo de otras sustancias, como la heroína, los autores han mostrado su preocupación ante estos datos. Como ha reconocido Antonio María Costa, director ejecutivo de la UNODC, "no se habrá resuelto el problema mundial de las drogas si simplemente se traslada la adicción de la cocaína y la heroína a otras sustancia, que existen en cantidades ilimitadas y son producidas por mafias a un precio insignificante".

El informe revela además un aumento de producción de éxtasis en Norteamérica, sobre todo en Canadá, y en varias zonas de Asia, donde también han detectado un mayor consumo.

Igualmente, el cannabis sigue siendo la droga ilegal más consumida del mundo, ya que entre 130 y 190 millones de personas la fuman al menos una vez al año. Pese a ello, el descenso en el consumo en algunos países de Norteamérica o Europa muestran otro indicio de que las pautas del consumo abusivo están cambiando.

Frente a estos datos, el informe refleja un descenso en la producción de heroína de un 13 por ciento, sobre todo procedente de Myanmar o Afganistán, de donde procede el 90 por ciento de la oferta de esta sustancia. En este país también ha descendido el cultivo de opio gracias a una plaga que podrá acabar con la cuarta parte de la cosecha de amapola de la que se extrae.

Este informe ha mostrado que el consumo de cocaína ha descendido "notablemente" en Estados Unidos, gracias a la competencia entre los cárteles mexicanos que controlan su comercialización. Esta "lucha interna" ha sido una "bendición" para Estados Unidos, según reconoce Costa, ya que se han reducido las tasas de adicción y una menor pureza de esta sustancia.

"GRAVES CARENCIAS" EN EL TRATAMIENTO DE LA DROGODEPENDENCIA

Asimismo, este organismo de la ONU ha puesto de manifiesto una "grave carencia" de centros para el tratamiento de la drogodependencia a nivel mundial, lo que favorece que sólo una quinta parte de este tipo de pacientes reciban tratamiento.

"Ha llegado el momento de que el acceso al tratamiento de la drogodependencia sea universal", ha asegurado el director ejecutivo de la UNODC, que lamenta que la desintoxicación sea más frecuente entre las personas "adineradas", aquellas que "tienen medios para pagarse un tratamiento".

En este sentido, insiste en que "la drogodependencia es una enfermedad que se trata, y no una condena a cadena perpetua", reclamando que estos tratamientos formen parte de todos los programas generales de asistencia sanitaria.

Por último, también denunció de los "peligros" del consumo de drogas en los países en desarrollo, ya que "no están en condiciones de asimilar las consecuencias de un mayor consumo de drogas". A este respecto, el informe revela un aumento del consumo de heroína en África oriental, y de cocaína en África occidental y América del Sur.