30.000 escuelas rurales han dejado de funcionar en Brasil desde 2002

Escuela de Brasil
HVL / WIKIMEDIA COMMONS
Actualizado 13/02/2018 9:02:37 CET

   BRASILIA, 12 Feb. (Notimérica) -

   Según un estudio realizado por la Universidad Federal de Sao Carlos unas 30.000 escuelas ubicadas en zonas rurales y agrícolas de Brasil han cerrado en los últimos 15 años.

   Conforme a los datos aportados por este estudio, del que se ha hecho eco el medio brasileño 'Brasil de Fato' y que analiza informaciones disponibles desde 2002 hasta el primer semestre de 2017, los cierres de este tipo de instituciones educativas se producen por las escasas matrículas y el elevado coste de los profesores y profesionales necesarios para su correcto funcionamiento.

   Además de por estos hechos citados anteriormente, que son una razón de peso en el cierre de la mayoría de centros, desde el ayuntamiento de Sao José do Vale do Río Preto estos cierres se achacan también a la disminución de las aportaciones por parte del Gobierno Federal.

   Los datos revelados por el informe contrastan sin embargo con la situación que se vive en algunos estados como en el de Río de Janeiro donde, en 2017 y a pesar de la existencia de menos centros, el número de alumnos matriculados se incrementó en 3.518 inscripciones más que en el año 2016.

EN LUCHA POR LA EDUCACIÓN

   Contra el cierre de estas escuelas están surgiendo diferentes movimientos pues, en muchos casos, proporcionan un servicio muy importante para la vida de los estudiantes.

   Este es el caso del movimiento surgido precisamente en Sao José do Vale do Río Preto. Desde el pasado mes de enero, padres, educadores y funcionarios públicos comenzaron la campaña #todospelamariaeuquepia al enterarse de que el centro educativo municipal Maria Euquépia, que atiende a 86 alumnos, desde la educación infantil hasta cursos más elevados, podría echar el cierre.

   La iniciativa generó una importante movilización en el municipio, que consta de algo más de 20.000 habitantes, y finalmente, el pasado miércoles, logró evitar el cierre de dos centros, el Maria Euquépia y la Escuela Municipal Domingos José Teixeira, tras conseguir que los concejales derogaran el decreto municipal que extinguía estos dos centros educativos.

   Danielle Blanco, una de las madres que participaban en el movimiento, explicó que la escuela lleva mucho tiempo en el barrio y desempeña un importante papel allí. Además, también destacó que su cierre hubiera ocasionado un impacto negativo en la vida de los estudiantes que hubieran tenido que ser reubicados en otros centros más lejanos.

   Otra de las principales referencias cuando se trata el tema de la educación en los núcleos de población rurales de Brasil es el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) que ha construido más de 2.000 escuelas públicas en campamentos y asentamientos, precisamente en este contexto de cierre de centros. Con estas escuelas desde el MST pretenden, además de ofrecer una educación a los jóvenes, contribuir en la formación de una identidad de campo para estos niños con el que puedan "reconocerse y sentirse importantes".