31 de mayo: Día Mundial Sin Tabaco, ¿cuánto fuma Iberoamérica?

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Actualizado 31/05/2018 9:50:03 CET

   MADRID, 31 May. (Notimérica) -

   El 31 de mayo de cada año la Organización Mundial de la Salud (OMS) conmemora el Día Mundial Sin Tabaco con el fin de enfatizar los riesgos causados por el consumo de este producto y presentar políticas eficaces para reducir su presencia en la sociedad.

   El lema de este año 2018 es 'Tabaco y cardiopatías. El tabaco rompe corazones', frase con la que se pretende concienciar a los fumadores del impacto que este tiene en la salud cardiovascular de las personas de todo el mundo. Asimismo, tal y como menciona la OMS, este hábito incrementa las posibilidades de desarrollar una enfermedad coronaria, un accidente cardiovascular o una enfermedad cardiovascular periférica.

   Entre los objetivos de esta campaña está alentar a los países para que incluyan políticas que ayuden a los estados miembros y a la sociedad en general a combatir el peso y presencia de las industrias tabacaleras, algo que podría ayudar a controlar el consumo de tabaco.

   

   Según la OMS, todos los países podrían beneficiarse de la lucha eficaz contra esta epidemia. En primer lugar, garantizaría que sus ciudadanos no se viesen expuestos a los efectos dañinos del consumo del tabaco y en segundo término disminuiría su impacto económico en las economías nacionales.   

   Por ejemplo, en Chile mueren diariamente 47 personas a causa del humo del tabaco y se gastan 160 millones de dólares anuales en la compra de tabaco. El consumo promedio de cigarrillos es de diez por habitante y día. Por otro lado, en México mueren 130 personas al día y el Gobierno del país gasta aproximadamente 50.000 millones de pesos anuales para atender diversas patologías ocasionadas por el cigarrillo.

   Los países de Iberoamérica con más muertes anuales a causa del cigarrillo son:

   

   La lucha antitabáquica ayuda también a conseguir otros objetivos mundiales, como frenar los daños del medio ambiente, la reducción de la pobreza, la erradicación del hambre, promover la agricultura sostenible y el crecimiento económico.

   En definitiva, todas las personas deberían poder respirar aire libre de humo.