Activistas lamentan falta de progreso en Colombia para detener los asesinatos de la población LGBTQ

Desfile del orgullo en Colombia
Reuters
Publicado 07/07/2018 9:24:35CET

BOGOTÁ, 7 Jul. (Fundación Thomson Reuters/EP) -

Colombia apenas ha realizado progresos a la hora de detener los asesinatos de la población LGBTQ, según han denunciado activistas tras una nueva investigación que ha revelado un aumento de asesinados el año pasado, uno que registró una caída generalizada de la violencia excepto en este sector.

Son un total de 109 asesinatos de gente LGBTQ, uno más que el año anterior, según un informe del grupo de derechos Colombia Diversa. La mayoría de las víctimas eran hombres homosexuales o mujeres transgénero.

"A pesar de los avances realizados en el reconocimiento de los derechos (LGBT), el proceso de paz y la disminución general de los homicidios en el país, la violencia contra las personas LGBT no muestra una reducción similar", según el informe publicado esta semana.

La asesora de derechos humanos del presidente, Paula Gaviria, asegura que Colombia estaba comprometida a proteger a las personas LGBT.

"Los asesinatos de personas LGBTI nos duelen", ha lamentado Gaviria. "Necesitamos que la violencia deje de ser lo que nos define como país. Nada puede y debe estar por encima del respeto a la vida", ha añadido.

Por su parte, Marcela Sánchez, directora de Colombia Diversa, ha explicado que la mayoría de los delitos siguen sin castigo, aunque cada vez más fiscales estatales habían sido entrenados en derechos LGBT y nombrados para investigar crímenes de odio y asesinatos.

"Esto no se ha traducido en mejores investigaciones y sentencias", ha lamentado Sánchez a la Fundación Thomson Reuters.

Colombia sí que ha logrado avances importantes en los derechos de los homosexuales desde 2015, permitiendo a las parejas del mismo sexo casarse y adoptar niños, pero los activistas dicen que podría ponerse a prueba cuando el nuevo gobierno de derecha de Iván Duque asuma el control en agosto.

Durante su campaña electoral, el presidente electo Duque dijo a los medios locales que tenía "gran respeto" por la comunidad LGBT. Pero su gobierno está respaldado por grupos conservadores y evangélicos que ven los actos homosexuales como un pecado y están ganando influencia en el país.

La última marcha del Orgullo en Bogotá, la semana pasada, se hizo eco de esta vulnerabilidad. Muchos de los asistentes portaron pancartas con la leyenda "Ni un paso atrás".

"Tenemos igualdad de matrimonio y otros derechos, pero ahora tenemos que protegerlos porque el movimiento conservador es fuerte y está muy bien conectado con la Presidencia", ha pedido Mauricio Albarracin, un activista LGBT.