Colombia, primer país del mundo en aglutinar a 4 ciudades compasivas comprometidas con el cuidado al final de la vida

Bogotá
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Actualizado 22/03/2017 13:43:19 CET

Este proyecto tiene su germen en el movimiento 'Todos Contigo' que tutela la Fundación New Health

MADRID, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

Colombia se ha convertido en el primer país a nivel mundial en aglutinar a cuatro ciudades, Cali, Bogotá, Fusagasugá y Medellín, comprometidas con el cuidado y con el desarrollo de comunidades compasivas. El proyecto 'Todos Contigo' tiene su germen en la Fundación New Health, que persigue la creación de comunidades interesadas en aprender a cuidar y acompañar a personas que sufren enfermedades terminales o que se encuentran al final de la vida.

Según un comunicado, la Fundación New Health quiso celebrar este hito histórico en cuanto a la formación de comunidades compasivas asistiendo en Medellín a un encuentro con representantes de las cuatro ciudades, tanto de voluntarios, como profesionales (médicos y trabajadores sociales), profesores, aseguradoras y políticos. Entre otros, a la presentación de Colombia Contigo, País Compasivo asistió el presidente de la Asociación de Cuidados Paliativos de Colombia, Juan Carlos Hernández, quien estuvo acompañado por el presidente de la Fundación New Health, Emilio Herrera.

Durante este encuentro se reafirmó la naturaleza de las comunidades compasivas, "un verdadero movimiento social y comunitario a través del cual la ciudadanía responde a las nuevas necesidades de la población, como son el aumento de la esperanza de vida, de las enfermedades crónicas y la disminución de la figura del cuidador en el ámbito familiar".

Asimismo, se elaboró una Declaración de Medellín por una Red de Ciudades Compasivas en Colombia que estableció los siguientes objetivos a las comunidades compasivas: recordar a la población su derecho y la importancia de recibir una adecuada atención paliativa al final de la vida; promover la compasión en la ciudadanía y en los profesionales de la salud, como valor esencial de la sociedad y parte fundamental del enfoque humano que requieren los sistemas de salud; y fomentar la participación de los ciudadanos en los cuidados y acompañamiento de sus seres queridos y personas cercanas cuando estén al final de la vida, facilitando y promoviendo el acceso a los recursos formativos necesarios.

Además, dicha declaración establece otros objetivos como impulsar el desarrollo de redes comunitarias y de voluntariado sensibilizadas y capacitadas para aportar en el acompañamiento de las personas al final de la vida, cuando el núcleo familiar y cercano así lo requieran; defender a la comunidad como parte esencial de los cuidados paliativos; y contribuir a construir un ecosistema de cuidados, fomentando la coordinación de la comunidad con los profesionales sanitarios y sociales para aportar juntos alivio, cuidados y acompañamiento, en las necesidades de las personas durante el proceso de la enfermedad avanzada.