La violencia en Colombia provocó el desplazamiento de casi 100 personas al día en el primer semestre del año

Actualizado 25/07/2018 8:06:17 CET

BOGOTÁ, 25 Jul. (Reuters/EP) -

Los enfrentamientos entre grupos armados ilegales, que luchan por el control de territorios que desalojó la exguerrilla de las FARC en cumplimiento del acuerdo de paz, han obligado a casi un centenar de personas al día a desplazarse en el primer semestre de 2018, según ha informado este martes la Defensoría del Pueblo.

De acuerdo con la institución del Estado que es independiente del Gobierno y promueve la defensa de los derechos, entre enero y junio se registraron 55 eventos de desplazamiento masivo que afectaron a 17.825 personas.

"La ocupación de los territorios que antes ocupaban las FARC ha producido un recrudecimiento de la confrontación y desplazamientos de comunidades campesinas, afrocolombianas e indígenas que son las más afectadas", ha señalado la delegada para los derechos de la población desplazada de la Defensoría del Pueblo, Ingrid Rusinque, a Reuters.

Las cifras muestran un aumento del desplazamiento forzado y las afectaciones a la población, teniendo en cuenta que en todo el 2017 se desplazaron 12.841 personas.

Las zonas estratégicas para el narcotráfico y la minería ilegal que desalojaron las desmovilizadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han sido ocupadas o son objeto de disputa entre disidencias de esa exguerrilla, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y bandas criminales.

La firma del acuerdo de paz --negociado durante unos cuatro años en Cuba entre el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las FARC-- ha permitido reducir la violencia del conflicto armado más extenso de América Latina, que ha dejado 220.000 muertos y unos seis millones de desplazados.

Unos 13.000 integrantes de las FARC, incluidos unos 7.000 combatientes, se desmovilizaron y entregaron sus armas a Naciones Unidas en cumplimiento del acuerdo de paz que incluyó la conformación de un partido político.

Sin embargo, los grupos defensores de Derechos Humanos aseguran que a medida que aumenta el número de disidentes- unos 1.200 en la actualidad de acuerdo con fuentes de seguridad- las batallas por los territorios recrudecen afectando a la población civil.