Comienza en Guatemala el juicio oral contra cinco militares por la desaparición de Marco Molina Theissen

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PIXABAY
Publicado 05/03/2018 23:29:08CET

   CIUDAD DE GUATEMALA, 5 Mar. (Notimérica) -

   El pasado jueves empezó el juicio oral a cinco militares guatemaltecos por la desaparición, hace 37 años, del niño Marco Molina Theissen, en el marco de la guerra civil que vivió el país.

   El caso se remonta al 6 de octubre de 1981, cuando el niño, de 14 años, fue secuestrado por hombres armados que entraron a su casa. Los acusados son Francisco Gordillo, Edilberto Letona, Hugo Zaldaña, Manuel Cellejas y Manuel Benedicto Lucas García, informa 'Telesur'.

   El juicio también abordará las sucesivas violaciones a la hermana de Marco Antonio, Emma Guadalupe Molina Theissen. Antes de la desaparición del niño, fue retenida durante nueve días en una base militar, donde sufrió torturas y agresiones sexuales hasta que consiguió escapar. Entonces, 10 horas después, su hermano fue raptado en lo que tanto la familia como la Fiscalía interpretan como una venganza de los militares, informa, informa 'BBC Mundo'.

   "Su hermana se fugó y el objetivo con la captura del niño era, o que ella se reentregara o hacerlo como una represalia. La familia era considerada un objetivo militar", sostiene uno de los abogados de la familia, Alejandro Rodríguez.

   En 1997, la familia interpuso un recurso ante la Corte Suprema de Justicia de Guatemala y el Gobierno aseguró no disponer de información sobre su localización. Entonces en 2004 la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) responsabilizó al Estado de Guatemala por la desaparición de Marco Antonio y le ordenó investigar lo ocurrido, localizar los restos para ser entregados a la familia y sancionar a los responsables.

   Finalmente, en 2016 fueron detenidos los cinco militares y en 2017 fueron enviados a juicio, acusados de desaparición forzada, violación con agravación de la pena y delitos contra los deberes de humanidad.

   El juicio tiene un carácter histórico debido a que se juzga por un caso individual a individuos entre los cuales hay altos cargos del ejército, como Manuel Benedicto Lucas García, que fue jefe del Estado Mayor durante el momento del crimen.