¿Cómo se ha creado el inmenso mar de plástico en la costa de Honduras?

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MAR DE PLÁSTICO HONDURAS
FACEBOOK / CAROLINE POWER
Actualizado 30/10/2017 12:52:59 CET

   TEGUCIGALPA, 30 Oct. (Notimérica) -

   Hace unos días la sociedad internacional reaccionaba estupefacta ante la información y las fotografías tomadas por la ciudadana británica Calonile Power, residente actualmente en Honduras, publicaba en su perfil de Facebook alertando de una inmensa balsa de residuos entre las islas de Roatán y Cayos Cochinos, en pleno mar del Caribe.

   La "alfombra de plástico y poliestireno" que se extiende a lo largo de kilómetros en aguas hondureñas contenía "una cantidad aparentemente infinita de tenedores, cucharas, botellas y platos de plástico. Había balones de fútbol rotos, cepillos de dientes, una televisión y muchos zapatos y chanclas", describe la fotógrafa y activista medioambiental.

   "Hace tiempo que conocemos el problema, pero nunca he visto una foto que ilustre cuán grave es el problema en esa área. Esta es la primera vez que una imagen ha capturado la atención del público sobre la dimensión del problema del plástico en el Mar Caribe", indicaba a 'Global Citizen' John Hourston, fundador de la organización ambientalista Blue Planet Society.

   

   Y es que poco después de darse a conocer la presencia del 'mar de plástico', las autoridades políticas hondureñas reaccionaban a los hechos solicitando nuevamente medidas e indemnizaciones por parte de Guatemala, país que señalan como culpable por el "tema del río Monteagua". ¿Pero de verdad es la causa de la acumulación?

   Si bien en materia medioambiental y de reciclaje a nivel mundial hay mucho que mejorar en todas partes, Blue Planet Society indicaba que el origen de toda la basura acumulada sí está en Guatemala, precisamente en el río Monteagua, y que han sido las fuertes lluvias registradas en las últimas semanas en Centroamérica las que han arrastrado la basura hasta el mar.   

   Tal y como indica el portal digital de 'Univisión Noticias', los guatemaltecos no gozan de un sistema formal de recolección de basura que cubra todo el territorio nacional, por lo que en muchas aldeas y cinturones urbanos, así como zonas más rurales, los desechos acaban en lugares abandonados, ríos y riberas.

ORIGEN DEL PROBLEMA

   Según la Secretaría de Relaciones Exteriores de Honduras, hace tres años que se habría solicitado al Gobierno de Guatemala que se tomaran medidas en cuanto a la situación por la que pasa el caudal fronterizo del mencionado río, pidiendo "su pronta acción para remediar la situación en perjuicio de la población de distintos municipios de la costa de Honduras", entre los que además de Roatán y Utila se encuentra, entre otros, el municipio limítrofe de Omoa, recoge 'Prensa Libre'.

   Particularmente, en el mes de octubre de 2014, la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente y la Procuraduría General de Honduras documentaron la contaminación en las playas de Omoa, cuyo alcalde, Ricardo Alvarado, ha amenazado con denunciar al Estado de Guatemala por las toneladas de basura concentradas en el municipio y procedentes del citado río.

   El alcalde indicaba a 'La Prensa' que la situación es insoportable, pues está ahuyentando el turismo local y extranjero: "durante el día hacemos los trabajos de limpieza y en la mañana que volvemos ya está la gran cantidad de basura, hasta vacas y caballos muertos vienen a dar aquí", lo que haría del problema un tema de salubridad además de medioambiental.

   Para evitar demandas y problemáticas políticas, incluso diplomáticas, las autoridades de Guatemala decidieron solicitar a las corporaciones municipales llevar a cabo planes de saneamiento. En el mes de noviembre del año 2016 las autoridades guatemaltecas informaron que habían implementado un mecanismo de recolección de basura en las aguas del Motagua, así como que habían dialogado con la localidad de Omoa.

   Estas medidas --que también afectan a otras 19 municipalidades-- para los hondureños "no han sido suficientes" y han hecho que se "continúe con la problemática" sin "resultados concretos y palpables". A pesar de que se espera que la situación mejore después de la colocación de la primera biobarda en la desembocadura del afluente para frenar la caída de más de cuatro mil metro cúbicos de desechos sólidos al Atlántico, las últimas noticias reclaman medidas a gran escala.

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