Día Internacional contra la Esclavitud Infantil: la vida entre sangre, veneno y duro trabajo del niño Ezequiel

Día Internacional contra la esclavitud infantil
NOTIMÉRICA
Publicado 16/04/2018 11:04:47CET

   BUENOS AIRES, 16 Abr. (Notimérica) -

   Es Farras, quien se convirtió en jefe de familia cargando ladrillos sobre su cabeza con tan sólo 12 años; es Carlos, que puede comer en el caso de encontrar alguna esmeralda; es Braulio, el niño peruano que fue apaleado en la mina cuando estuvo enfermo con 14 años. Todos ellos fueron víctimas de la esclavitud infantil, una 'epidemia' que representa la falta de humanidad, valores y educación de la sociedad y que aún está por erradicarse. Hoy, 16 de abril, se lucha por eliminar esta lacra que carga contra los más inocentes.

   Todos los nombres mencionados, son pequeños víctimas de la esclavitud infantil. Uno de los casos más sonados es el Ezequiel Ferreyra, un niño argentino de 6 años que murió a causa de la explotación infantil. La corta vida de Ezequiel transcurrió la mayor parte del tiempo entre la sangre, el guano de las gallinas y manipulando venenos con elementos cancerígenos para cumplir a rajatabla con los topes de producción que la empresa le imponía a su familia.

   Ezequiel con tan solo 5 años de edad contrajo cáncer y un año después murió en el Centro Gallego de la Ciudad de Buenos Aires.

   El pequeño era explotado en 'Nuestra Huella S.A.', la principal empresa avícola del país, con una facturación que superaba los 400 millones de pesos argentinos al año y exportaba su producción al primer mundo. "El sistema de producción de la empresa se basaba en la contratación 'en blanco' de un trabajador por galpón, generalmente un migrante boliviano o de alguna provincia del norte argentino", explica la ONG 'La Alameda'.

   

   "El trabajador debía instalarse en la granja con su familia que, indefectiblemente, se veía obligado a trabajar mancomunadamente para alcanzar los cupos de producción exigidos por la empresa. Es decir, 'Nuestra Huella' pagaba un sueldo y obtenía el trabajo de la mujer y los hijos del empleado", añade la asociación.

   El pequeño Ezequiel contó en un vídeo el 10 agosto de 2008 en una cámara oculta que preparó 'La Alameda' y el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), cómo ayudaba a su papá a preparar los venenos que la empresa utilizaba en su actividad industrial mientras las moscas y los excrementos le rodeaban.

   La familia de Ezequiel fue reclutada en Misiones a finales de 2007 por encontrarse en una situación de pobreza extrema, aunque el precio que tuvieron que pagar para conseguir el "trabajo estable" que se les prometió traspasó todos los límites humanos.

   "Cuando llegaron a la granja se dieron cuenta de que había siete galpones, con 20.000 gallinas en cada uno. Aparte de recolectar los huevos tenían que limpiar la sangre y el guano de las gallinas manipulando venenos. El padre de Ezequiel tenía una deuda con la empresa a cambio del trabajo y la casa, para eso tenía que hacer todo el trabajo de un galpón él solo, una tarea que tendrían que atender 5 o 6 personas. La única forma de cumplir era trabajando toda la familia", explica la ONG, quienes denunciaron los hechos junto a MTE.

   Hoy día la empresa 'Nuestra Huella', que gozaba de prestigio y liderazgo en el mercado avícola y que tenía clientes poderosos en el mercado, ha caído por su propio peso y ha dejado ver su lado más oscuro: trabajo esclavo e infantil, alambrados electrificados, trata y tráfico de personas.

   La trágica historia de Ezequiel simboliza la situación de esclavitud que millones de niños sufren diariamente en Iberoamérica y en el mundo. Cada uno de ellos arrastra una historia de dolor y sufrimiento, con el común denominador de haber sido arrancados de su tierna infancia para enfrentarse al lado más oscuro y perverso de la humanidad. Por eso, hoy 16 de abril, se celebra el 'Día Internacional contra la Esclavitud Infantil', una fecha que nos recuerda que aún queda mucho por hacer para poner fin a esta injusticia con los más inocentes.

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