Una ecuatoriana es la primera latina en llegar al Everest sin oxígeno artificial

Carla Pérez
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Actualizado 17/01/2018 15:49:48 CET

   QUITO, 17 Ene. (Notimérica) -

   La cima del Everest vio cómo una mujer ecuatoriana plantó allí los colores de su bandera. Exactamente 8.848 metros de altura fue los que alcanzó Carla Pérez el 23 de mayo de 2016. Y aunque ya han pasado varios meses su logro sigue siendo muy reconocido porque hasta ahora es la única mujer latinoamericana en alcanzar la cima del Everest sin oxígeno embotellado.

   Esta hazaña solo la han logrado siete mujeres en todo el mundo. Pérez fue la sexta y la séptima llegó el mismo día que ella, dos horas después, es decir a las 13.00 horas.

   Desde pequeña ya apuntaba maneras. A los cuatro años tuvo su primer contacto con la montaña, y hoy a los 35 ha conseguido lo que muy pocas mujeres han podido: coronar la cima del Everest sin ayuda de oxígeno artificial.

   Pérez decidió dejar su vida profesional de lado y avanzó en la búsqueda de cumplir el sueño que tenía entre ceja y ceja. Comenzó a trabajar como guía en las montañas del país para franceses, ganaba algo de dinero, pero no mucho. "Apenas tenía plata ahorrada, me iba a escalar a Perú, me iba a escalar a Bolivia, y así empecé a hacer un montón", contó la protagonista a 'RT'.

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   Entre sus subidas más peligrosas y difíciles está el Aconcagua, con 6.962 metros, el punto más alto de América. "Yo casi me muero ahí porque nos equivocamos en la comida, no comí en seis días, perdí 12 kilos, casi no salgo, pero al final salimos, escalamos", contó Pérez.

   También conquistó Manaslu, en Nepal con 8.163 metros y sin oxígeno embotellado, siendo así la primera ecuatoriana en lograr tal hazaña.

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   Pero, ¿por qué hacerlo sin oxígeno embotellado? Hay dos razones, la deportiva y la filosófica. "Es esa idea de la pureza, de buscar el límite de tu cuerpo, no te puedes mentir a ti mismo tomando pastillas, usando oxígeno", dijo la deportista. Además señaló que para ella "la conexión con todo el universo, el planeta, Dios, viene por medio de tener este contacto con el mundo, entonces una máscara de oxígeno a mi me hace sentir que es falso".

   Sus próximos retos son subir otros Ochomiles, como el K2 (8.611 metros), ubicado entre Pakistán y China, "considerada una de las montañas más peligrosas"; y el Kanchenjunga, que "es una de las más dificil de los Ochomiles".

   "También queremos completar el Leopardo de las Nieves" (cinco picos más altos de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas), comentó a 'RT' la joven.