¿Por qué hay inmigrantes que continúan en Venezuela?

People line up to cast votes at a polling station in Caracas November 23, 2008.
REUTERS / JORGE SILVA
    
Actualizado 21/05/2018 15:30:33 CET

   CARACAS, 21 May. (Notimérica) -

   Con motivo de las próximas elecciones presidenciales de Colombia, el Ministerio del Exterior del Gobierno de Colombia ha facilitado las cifras de ciudadanos connacionales que habitan fuera de sus fronteras y que están habilitados para ejercer igualmente su derecho a voto. Como ha indicado la Cancillería, un total de 819.398 personas podrán votar en los comicios, lo que no implica que este sea el número total de los colombianos residentes en el exterior.

   Sin embargo, eso no es lo que más llama la atención: aunque pueda parecer surrealista, el lugar en el que se encuentra el groso de dicho colectivo --el segundo país con mayor número de colombianos inscritos para votar-- es Venezuela. Según los datos publicados hace escasas semanas, actualmente hay 214.898 colombianos inscritos en el país caribeño.

   Así, a pesar del contexto económico y social que se vive en Venezuela --y en el que en las últimas horas se han celebrado unos comicios presidenciales que han dado la victoria nuevamente a Nicolás Maduro--, más de 200.000 colombianos permanecen en el lugar, a los que se suman miles de extranjeros más de diferentes nacionalidades.

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   Si bien son cifras que distan mucho de las declaradas por el presidente venezolano Nicolás Maduro, quien aseguró en una rueda de prensa este año que en Venezuela hay cinco millones de colombianos residentes, las cifras continúan siendo muy altas si se tiene en cuenta el éxodo de población venezolana hacia Colombia estos últimos meses.

¿CUÁNTOS INMIGRANTES HAY EN VENEZUELA?

   Gracias a su renta petrolera, Venezuela llegó a ser uno de los países con mayor número de ingreso de inmigrantes del mundo --especialmente en la década de los años 90--, pero la estimación del porcentaje de crecimiento de Venezuela con respecto a la llegada de migrantes al país entre 2015 y 2020 es de 0,37 por ciento, según calcula la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

   Sin embargo, antes de que se dieran las peores cifras a nivel económico y financiero en el país, así como que tuvieran lugar las masivas manifestaciones en abril de 2017 que dejaron casi un centenar de muertos, Venezuela poseía una de las cifras más altas de inmigrantes en el país. Estos datos son además los últimos registradas por instituciones internacionales como la ONU o la CEPAL, los cuales datan de 2015.

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   En el citado año, en Venezuela había 1.404.448 de inmigrantes, es decir, un 4,51 por ciento de la población total del país procedía de otro país. Por ello, en 2015 Venezuela ocupaba el 88º puesto en el ranking mundial de inmigración, en la cual además predominaba la masculina (50,09 por ciento) frente a la femenina (49,91 por ciento).

   De entre los principales países de procedencia de la inmigración en Venezuela se registraban, en primer lugar, Colombia (69,41 por ciento); España (5,32 por ciento) y Portugal (3,89 por ciento). Les seguían los inmigrantes procedentes de Italia, Perú, Ecuador, Siria, Chile o República Dominicana, entre los más numerosos. Sin embargo, y a pesar de la cuantiosa magnitud de la inmigración, el número de migrantes que vivían en Venezuela habían disminuido en 72.960 personas (5,48 por ciento).

   Un año después, los datos recogidos por la ONU indican que en 2016 los inmigrantes residentes en el país caribeño enviaron desde Venezuela 2.652,1 millones de dólares a sus países de origen, unos 81,3 millones de dólares más que el año anterior. Además, esta cifra hizo frente a los 279 millones de dólares recibidos en concepto de remesas a Venezuela, lo que indica que los inmigrantes que vivían entonces en Venezuela enviaron a sus países de origen 9,5 veces más dinero del que Venezuela recibía de sus emigrantes.

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   Este hecho puede constatar que la población inmigrante en Venezuela, un año antes de que estallaran las protestas que acabaron con la vida de un centenar de personas, continuaba residiendo en el país y ganando dinero que, por otra parte, constituía el envío de remesas. Sin embargo, la salida de ciudadanos venezolanos del país ya comenzaba a darse, principalmente ciudadanos jóvenes profesionales que no consideraban que hubiera futuro en el país, clases altas que podían permitírselo.

   Debido al empeoramiento de la situación económica, financiera y social en el país, el número de ciudadanos venezolanos que han salido del país no ha dejado de crecer: la falta de productos básicos y los altos niveles de inflación han empujado a salir a las clases medias y más bajas del país, quienes han cruzado las fronteras terrestres hacia sus vecinos (Colombia y Brasil) y hacia Europa, especialmente hacia España, donde los venezolanos constituyen el mayor número de personas con estatus de refugiados del país.

¿POR QUÉ SE QUEDAN?

   Sin embargo, muchos inmigrantes residentes en Venezuela decidían quedarse en el país a pesar de la situación. Un artículo publicado por 'BBC Mundo' en septiembre de 2017 recoge el caso de varios de ellos, quienes en resumidas cuentas han decidido quedarse en Venezuela por varias razones. Fue el país que en un momento dado los acogió y que ahora constituye su hogar, muchos de ellos han formado una familia en el país, tienen un negocio con el que subsistir, siguen viviendo más barato que en sus países o, simplemente, prefieren mantenerse ahí.

   "Cuando uno sale (de su país) siempre sueña con volver, pero uno echa raíces y se complica", indicaba al citado medio Ariel Reyes, uruguayo de 55 años y que llevaba, en el momento de la entrevista, 20 años residiendo en Venezuela. Tanto su esposa como su hija son venezolanas, y ambas quieren emigar. "Ellas se quieren ir, pero eso es porque no han emigado", decía. "Sigo apostando por Venezuela y espero que todo esto se corrija", decía esperando que cuando la situación económica se asiente esté bien posicionado para seguir creciendo.

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   Por otro lado, el mismo medio contaba la historia de Joao Dacosta, un portugués de 67 años que llegó al país en 1975 y que aseguraba que es "un guerrero. Prefiero pelear", admitiendo que en Venezuela "todo es un problema" pero que "puedo volver a Portugal, pero no quiero. Solo de vacaciones, para quedarme no". Sin embargo, su hija --ingeniera informática-- se fue del país junto a su marido y están actualmente asentados en España, donde tienen un hijo de 12 años.

   Pero, además, hay un factor importante que permite a muchos extranjeros vivir en Venezuela. Continúa siendo más barato vivir en el país sudamericano que en Europa o en Estados Unidos, por ejemplo. "Los ingresos son mucho menores, pero lleno el tanque de gasolina por un céntimo de dólar. El alquiler de mi departamento costaba hace años 600 dólares. Ahora, 40 céntimos", comenta uno de los entrevistados por 'BBC Mundo'. Muchos de los ciudadanos extranjeros han gozado de una economía muy solvente en el país, así como poseen contactos y ahorros que a día de hoy les permiten vivir mejor que el resto de venezolanos.