La impunidad de las 'clínicas de deshomosexualización' en Ecuador

Manifestación gay
PIXABAY
Publicado 06/01/2018 7:44:33CET

   QUITO, 6 Ene. (Notimérica) -

   Han pasado 20 años desde que en Ecuador se produjese la despenalización de la homosexualidad. A pesar de ello, y de la cantidad de denuncias que existen, todavía no hay sentencias ejemplificadoras contra las llamadas 'clínicas de deshomosexualización', lugares que han representado el infierno para el colectivo.

   Durante años, las torturas físicas y psicológicas --como insultos, humillaciones, mala alimentación, golpes, descargas eléctricas, e incluso "violaciones correctivas"-- han formado parte de las denominadas 'terapias de deshomosexualización' en el país.

   En Ecuador este tipo de lugares existen "desde hace mucho tiempo, a pesar de que el primer caso documentado data del año 2000", señala el Informe Alternativo, presentado a finales de 2016 ante el Comité contra la Tortura de Naciones Unidas seis organizaciones sociales.

   De manera clandestina e ilegal, disfrazadas de clínicas de desintoxicación o centros vinculados a iglesias evangélicas, las 'clínicas de deshomosexualización' han ofrecido estos 'tratamientos', señalan varias denuncias presentadas por víctimas y activistas de Derechos Humanos del país iberoamericano.

   En una década, la Fundación Causana ha documentado 50 casos de miembros del colectivo LGBT internados contra su voluntad. Esta organización, como otras en Ecuador, considera que no hay suficiente información sobre las denuncias que pasan por los juzgados ecuatorianos.

   En un país cuyas leyes castigan la tortura y los delitos de odio con prisión, no se pueden ver sentencias que sirvan como ejemplo de castigo a pesar de que se llegaron a cerrar 24 centros relacionados con estas prácticas.

   DENUNCIAS

   La falta de justicia que demandan las organizaciones se refleja en denuncias reales, como la de Jonathan Vásconez, un transexual que vivió una reclusión de un año y medio en uno de estos centros, solamente interrumpida en dos ocasiones al conseguir fugarse después de secuestros y torturas, recoge la plataforma periodística 'Connectas'.

   Estas 'clínicas del terror' están rodeadas de un gran oscurantismo, como se puede ver con el caso de Vásconez. Hace pocos años, el centro donde se encontraba fue cerrado alegando "incumplimiento de normas y requisitos", sin decir una palabra sobre los hechos que se pudieron producir allí. El único acusado judicialmente por este caso, el director de la institución, fue sobreseído según recoge el portal iberoamericano.

   Bajo el nombre ficticio de Lucía, este mismo medio muestra el testimonio de una joven que sufrió uno de estos centros de 'deshomosexialización'.

   La institución fue mencionada en un informe que presentó el Ministerio de Justicia ante el Comité contra la Tortura de Naciones Unidas en el que se indicaba el inicio de un proceso para sancionar al centro donde estuvo interna y a otros seis por aplicar terapias de reorientación sexual a mujeres entre 2013 y 2014.

   Del mismo modo se interpusieron denuncias contra los responsables ante la Fiscalía General para que se inicien las investigaciones pertinentes, sin conocerse hasta hoy los resultados de los mismos.

   A pesar de la opacidad de las sentencias relacionadas con los tratamiento des 'deshomosexualización', el portal 'Connectas' pudo acceder a una donde la sentencia se fijó en 10 días de prisión y el pago de una multa de seis dólares por los delitos cometidos en aquellos centros.