La macabra historia de 'El Comegente', el hombre que aterrorizó Venezuela

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Actualizado 14/05/2018 10:19:39 CET

   CARACAS, 14 May. (Notimérica) -

   El 14 de mayo de 1957 nació uno de los personajes que más ha horrorizado al pueblo venezolano: Dorángel Vargas. Se trata del asesino en serie conocido como 'El comegente'.

   Hasta el año 1999 no se conoció la historia Vargas, un indigente venezolano que afirmó haber asesinado y comido a más de 10 personas entre 1998 y 1999. Sin embargo, la macabra historia comenzó mucho antes.

   La policía venezolana detuvo por primera vez a Vargas en el año 1995, cuando fue declarado culpable de matar y comerse a Cruz Baltazar Moreno. Como consecuencia de los hechos, Vargas fue mandado a un centro de rehabilitación psiquiátrico, donde fue diagnosticado de un grave caso de esquizofrenia paranoide.

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   Liberado al cabo de dos años, pues ya "no representa un peligro para la sociedad", según aseguraron los médicos del centro, en 1999 volvieron a saltar todas las alarmas: miembros de Defensa Civil encontraron los restos de dos jóvenes muy cerca de un lugar que podría señalar a Vargas.

   Tras abrirse una investigación, una primera hipótesis se basó en que fuera acto llevado a cabo por narcotraficantes o bandas criminales, los cuales quisieron deshacerse de los cadáveres; otra teoría apuntaba a que se trataba de una secta satánica.

   Ambas se descartaron rápidamente y la investigación dio otro giro. Se cotejaron los cuerpos hallados con la lista de personas desaparecidas y obtuvieron una pista clave. Se descubrió una gran cantidad de personas desaparecidas cerca de la misma zona.

   Tras investigar el área se encontró una casa, fabricada de manera rústica y defectuosa, donde vivía Dorángel Vargas. Tras inspeccionarla se encontraron varios restos humanos en recipientes, en ollas y varios miembros humanos sueltos, todos listos para comer. Vargas aceptó la autoría de los delitos.

   Como contó, seleccionaba y estudiaba a sus victimas antes de darles caza y se centraba en personas de 30 y 40 años, delgadas y deportistas. Lo más horrible era que las 'comidas' que preparaba las compartía con sus vecinos --que no sabían lo que contenía-- quienes aceptaban gustosos el regalo.

   Se le condenó a 30 años de prisión, la condena máxima en Venezuela, en una prisión de Táchira y luego fue mandado a un centro de rehabilitación psiquiátrica, pues los presos temían por su seguridad. Actualmente continúa recluido en él.

   En una entrevista que concedió después de entrar a prisión habló de sus 'gustos' y la decisión de comer personas. Para él la antropofagia no tiene mayor misterio. "¿Usted ha comido peras? Pues es lo mismo", dijo rotundamente. Puede que los venezolanos no recuerden hoy su nombre, pero sí su apodo: 'El comegente'.