Más de 5 millones de niños, niñas y adolescentes trabajan en México

Trabajo infantil
REUTERS
Publicado 13/06/2018 11:27:07CET

   CIUDAD DE MÉXICO, 13 Jun. (Notimérica) -

   Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de México, hasta el año 2015 se registraron en el país azteca 4,6 millones de niños y adolescentes --de entre 5 y 17 años-- dentro de la categoría de trabajo infantil.

   Sus estadísticas, recogidas por el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, hay 2.475.989 menores que realizan algún tipo de actividad económica, así como se registran 2.217.648 del mismo rango de edad que realizan ocupaciones no permitidas de acuerdo con la Ley Federal del Trabajo (LFT).

   Este hecho constituye un delito, ya que según describe el término 'trabajo infantil', este hace referencia a aquellas actividades que privan a cualquier menor al pleno desarrollo su niñez y a su potencial y dignidad, algo que además repercute en su desarrollo físico y psicológico.

   Según reporta el Foro Consultivo Científico y Tecnolóico, el número de niños en el mundo laboral en México aumentó un millón en tan solo ocho años (2007-2015). En 2007, el Módulo sobre Trabajo Infantil de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE 2007) registró 3,6 millones de menores trabajadores remunerados.

   Y es que la cifra que no contempla además el trabajo de los niños en situación de calle, quienes limpian parabrisas o cantan y actuan en el transporte público. Asimismo, tampoco se tiene en cuenta a la infancia migrante ni a los residentes en albergues colectivos en campos agrícolas.

   La doctora Susana Sosenski, del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM explica al citado foro que "hay mucha discusión al respecto sobre si los niños deben trabajar o no, por un lado El Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (Unicef) y la Oficina Internacional Del Trabajo (OIT) sostienen que los niños deben de estar en la escuela pero, por otro lado hay muchos niños en América Latina que tienen necesidad de trabajar y que demandan un derecho al trabajo pues, al que al ser criminalizadas las condiciones en que laboran, se los desplaza hacia un trabajo en las calles haciéndolos más vulnerables".

   Si bien el trabajo infantil surge como respuesta a la falta de recursos económicos en los hogares, estos tienen posibilidades de modificar su situación y deben tenerse en cuenta en las políticas públicas sus opiniones e intereses. Tal y como explica, el trabajo en la calle hace vulnerables a los niños, por lo que hay que luchar para que sea un trabajo protegido, de pocas horas, que les permita además ir al escuela.

   Históricamente, "la sociedad mexicana (sobre todo la de sectores populares) considera que los niños deben de trabajar y con base en esa idea hay toda una 'educación para el trabajo'. Se les enseñan oficios y se les exige una carga doble: ir a la escuela y trabajar. Incluso hay muchas políticas que fomentan el trabajo infantil en las instituciones educativas y en una etapa posterior a la revolución mexicana.

   El trabajo infantil ha existido desde la época mesoamericana y sus labores entonces estaban muy ligadas al género. Para 1900 los niños eran una parte muy activa y fluida de la economía mexicana pues tan solo en la Ciudad de México constituían el 7 por ciento de la fuerza laboral en las fábricas y talleres", dijo en entrevista con el Foro.

   Sosenski recuerda que "normalmente se piensa a los niños como sujetos pasivos, a los que se les educa y se les cuida; pero nunca se les piensa como participes de la Historia, ni como actores sociales que tomaban decisiones y no hay que olvidar esta parte".

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