"Me dejaron inservible", el desgarrador testimonio de un hombre que denuncia la brutalidad de la policía nicaragüense

Lanzas
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Publicado 23/02/2018 19:03:38CET

   MANAGUA, 23 Feb. (Notimérica) -

   El campesino nicaragüense Juan Rafael Lanzas Maldonado, de 38 años, ha denunciado la brutalidad con la fue tratado por la Policía Nacional cuando fue arrestado el pasado 29 de diciembre en la localidad de Cerro Colorado.

   El propio campesino ha afirmado en declaraciones a varios medios que las agresiones que ha sufrido por parte de la policía le han dejado "inservible" y es que, entre otras muchas heridas y lesiones, a Lanzas han tenido que amputarle ambas piernas.

   El problema ahora es que la Policía Nacional de Nicaragua defiende que la decisión de los médicos de amputar las piernas del campesino se debió a una enfermedad previa mientras que Lanzas, por su parte, defiende que se encontraba sano hasta que fue agredido por las fuerzas del orden.

   Es la esposa de Lanzas, Maribel Suárez, con la que tiene cuatro hijos en común, la que le cuida y le asiste ahora, sin embargo, el humilde trabajador está muy preocupado porque no sabe cómo va a poder sacar a su familia adelante con las lesiones que tiene.

DETENCIÓN Y MALTRATO

   Lanzas fue detenido por las autoridades acusado de supuestamente robar bombas de fumigar y un panel solar en una finca cercana al lugar donde residía.

   Tras ser detenido y acusado de un delito de hurto, Lanzas denuncia haber recibido una brutal paliza por parte de los oficiales que le capturaron. Más tarde, fue trasladado hasta una celda donde permaneció 22 días, sufriendo más abusos y sin recibir ningún tipo de atención médica.

   Finalmente, cuando por fin decidieron trasladar a Lanzas a un centro hospitalario, los médicos tuvieron que tomar la difícil decisión de amputarle ambas piernas debido a la necrosis que sufría en sus extremidades.

   Tras esta intervención será muy complicado que Lanzas pueda volver a trabajar en el campo como hacía hasta ahora para sacar adelante a su familia y en los últimos días es su mujer quien le está cuidando y asistiendo hasta que puedan regresar a su finca.

LA FAMILIA PIDE JUSTICIA

   La familia de Lanzas trata ahora de que los agentes involucrados en la agresión sean juzgados y encarcelados por brutalidad policial y por los daños irreparables que han ocasionado a este hombre al no proporcionarle hasta el último momento la atención médica que necesitaba.

   Sin embargo, desde las autoridades tratan de quitar responsabilidad a la actuación de los agentes y sostienen que Lanzas ya estaba enfermo antes de producirse estos hechos. Además, niegan que no recibiese atención médica durante el tiempo que estuvo detenido.

   Esta es una actitud habitual teniendo en cuenta la impunidad y violencia desmedida con la que actúa una policía, otrora una de las más profesionales y mejor valoradas en la región centroamericana pero que, con el paso de los años, se ha ido convirtiendo en un instrumento de represión para el Gobierno de Daniel Ortega.

   Así lo corrobora la socióloga e investigadora de la institución policial, Elvira Cuadra, que ha afirmado al diario nicaragüense 'Confidencial' que "si esto fuese un caso aislado, la profesionalidad policial no estaría en duda pero estas son actuaciones que se han convertido en una práctica recurrente".

   Por su parte, el propio Lanzas ha afirmado que no quiere saber nada más de estos hechos porque "lo que yo diga nadie me va a creer, si a quien les creen y tienen la verdad son ellos (la policía)". "Que la gente me ayude si quiere pero que sea de buena voluntad", ha sentenciado el campesino en declaraciones al diario 'Confidencial'.