Al menos nueve muertos y cientos de heridos tras una semana de disturbios en Nicaragua

Manifestaciones en Nicaragua
REUTERS / OSWALDO RIVAS
Actualizado 23/04/2018 18:39:12 CET

   MADRID, 23 Abr. (EUROPA PRESS) -

     Al menos nueve personas han muerto y cientos han resultado heridas en Nicaragua a causa de una semana de disturbios por la polémica reforma de la seguridad social ideada por el Gobierno de Daniel Ortega, que se enfrenta a la mayor crisis política de sus quince años de mandato.

   El último incidente se produjo el domingo por la noche (hora local), cuando agentes antidisturbios irrumpieron en el campus de la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), en Managua, para disolver una concentración de decenas de estudiantes en memoria de los manifestantes muertos y heridos estos días.

   "Se armó una batalla que fueron unos 50 minutos de terror", ha contado a 'El Nuevo Diario' un vecino bajo condición de anonimato. El obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, informó en Twitter de que, según el párroco P. Mykel Monterre, presente en el campus, los enfrentamientos dejaron "un muerto y cinco heridos". Una hora después, de acuerdo con las mismas fuentes, se había recuperado la calma.

   La portavoz de Cruz Roja en Nicaragua, Lissett Guido, ha indicado a Reuters que con ello ya son nueve los muertos por los disturbios, mientras que la organización humanitaria ha crifrado en más de 400 los heridos hasta el domingo por la tarde. Sin embargo, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) contó hasta el sábado por la noche 26 muertos en Managua, Tipitapa y Ciudad Sandino.

   Entretanto, la tensión ha ido en aumento en puntos de todo el país. De madrugada se han producido saqueos en decenas de establecimientos comerciales. La cadena de distribución Walmart ha tenido que cerrar algunos de sus supermercados por los "actos vandálicos" sufridos.

   Ante la presión en las calles, Ortega revocó el domingo el decreto presidencial por el cual se reformaba el Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) y ofreció un diálogo sin condiciones al Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), la patronal nicaragüense.

   Tanto el COSEP como la Iglesia Católica, a la que el Gobierno ha pedido que medie, han rechazado cualquier diálogo hasta que el Gobierno cumpla tres condiciones: el fin de la represión a los manifestantes, la liberación de los detenidos y el respeto a la libertad de prensa.

   "Valoramos como relevante que este diálogo incluyente sea garantizado por la Conferencia Episcopal y apelamos a su inicio urgente", ha dicho el presidente del COSEP, José Adán Aguerri. Además, ha recordado que para este lunes hay convocada una nueva manifestación que partirá a las 15.00 desde la rotonda Rubén Dario.

   Báez, por su parte, ha insistido en que todavía no ve condiciones para el diálogo. "Hay que detener la represión, liberar a los jóvenes presos, restituir la transmisión del Canal 100% Noticias y discutir la democratización del país con todos los sectores", ha escrito en Twitter.

   El origen de la protesta es una reforma del INSS por la cual la aportación salarial de los trabajadores a la seguridad social pasará del actual 6,25 a un 7 por ciento; la de los empresarios mediante sus beneficios, de un 19 a un 22,5 por ciento; y los jubilados tendrán que empezar a contribuir con una retención en sus pensiones del 5 por ciento.

   El director general del Instituto Nacional de Seguridad Social, Roberto López, ha explicado que estas medidas son necesarias para dar sostenibilidad financiera a la institución para los próximos diez años, tras lo cual se requerirá un nuevo ajuste.

   La Organización de Estados Americanos (OEA) y Naciones Unidas han expresado su preocupación por el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes pacíficos y medios de comunicación. El Gobierno ha acusado de la violencia a grupos supuestamente relacionados con el narcotráfico y ha esgrimido legítima defensa.