Un misionero valenciano en Ecuador pide ayuda para reconstruir una iglesia derrumbada por el terremoto del año pasado

 

Un misionero valenciano en Ecuador pide ayuda para reconstruir una iglesia derrumbada por el terremoto del año pasado

Terremoto ecuador
COLPRENSA
Publicado 17/02/2017 15:05:31CET

VALENCIA, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

El seminarista valenciano Rafael Alventosa, que lleva varios años como misionero en Ecuador, ha visitado esta semana la Fundación Ad Gentes del Arzobispado para recabar ayuda en el proyecto de reconstrucción de una iglesia derrumbada por el terremoto que azotó el país en abril de 2016. La entidad destinará hasta 15.000 euros para volver a edificar el templo en marzo.

Se trata de la iglesia San Juan Bosco perteneciente a la parroquia de San Patricio, que atiende a más de 50.000 personas en la ciudad portuaria de Manta, en la provincia ecuatoriana de Manabi, donde lleva más de diez años el responsable del proyecto, el misionero de Alcúdia de Crespins Ramón Peris, según ha informado la Archidiócesis de Valencia en un comunicado.

La iglesia quedo gravemente dañada durante el terremoto y el templo fue demolido totalmente con el fin de volverlo a construir con cimientos antisísmicos, lo que incrementa el coste de su edificación.

De momento, las eucaristías y catequesis se celebran al aire libre en una cancha deportiva situada al lado de la iglesia que atiende a cerca de 7.000 personas, una zona que estaba previsto que durante los próximos meses fuera designada parroquia.

La labor pastoral de la iglesia también incluye el reparto de una canastilla de alimentos de primera necesidad una vez a la semana a aquellas familias más necesitadas, así como ayuda para costear las facturas de agua y luz.

El proyecto lo presentó Ramón Peris el año pasado y la Fundación Ad Gentes ya ha comenzado a enviar parte de la ayuda concedida, para comenzar las obras el próximo mes de marzo. En total destinará más de 15.000 euros.

"BÁLSAMO" PARA LOS AFECTADOS

El misionero, que será ordenado diácono el próximo 25 de marzo, ha asegurado que, para los habitantes de la región, esta iniciativa "es como un bálsamo". "La gente viene y si necesita hablar se le escucha, si quiere alimento o medicamentos se le da", ha relatado.

Para ello, la misión cuenta con una farmacia y un centro médico con voluntarios especialistas que trabajan en hospitales y atienden a las personas por las tardes.

Por su parte, el responsable del proyecto ha destacado que "pastoralmente es una misión muy activa" con "más de 2.000 jóvenes en catequesis, 80 monaguillos y cuatro seminaristas que ya han salido".

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