Ocho narcos colombianos reconocen que traficaban con cocaína para rebajar su pena de prisión en España

Mesa de acusado, acusados, micrófono de acusado, sala de vistas, sala de juicios
EUROPA PRESS
Publicado 22/11/2017 13:14:20CET

   MADRID, 22 Nov. (EUROPA PRESS/Notimérica) -

   Ocho miembros de una red de narcos que operaba en las localidades españolas de Alcorcón o Alcobendas han reconocido ante el juez que traficaban con "importantes" cantidades de cocaína para intentar rebajar su pena de cárcel, al tiempo que el presunto 'cabecilla' de la trama ha negado participar en tal hecho delictivo.

   En el juicio, que ha comenzado este miércoles en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Madrid, ocho de los nueve supuestos miembros han llegado a un acuerdo con la fiscal del caso.

   En declaraciones a los medios posteriores a la vista, la representante del Ministerio Público ha explicado que, en su mayoría, reclamará la pena mínima que le sea posible para los ocho que han reconocido el tráfico de cocaína, "aunque ninguno de ellos se va a salvar de la cárcel", ha puntualizado, para añadir que la mínima condena será de unos seis años una vez se tengan en cuenta los factibles atenuantes.

   Durante su declaración, dos miembros de la banda, Carlos Arturo (presunto 'cabecilla') y Bulent han apuntado que conocieron a varios integrantes de la presunta trama durante su estancia en la cárcel de Soto del Real en 2008 por una condena anterior.

   Así, Bulent ha reconocido que "no tiene nada que ver" con Carlos Arturo, pero que en la citada cárcel coincidieron. Por su parte, el 'cabecilla', conocido como 'El bandido de Illescas' según la fiscal, ha manifestado que es "muy amigo" de Juan José, otro miembro de la red al que conoció en Soto del Real.

   'El bandido de Illescas', que ha negado que se le conociera por dicho apodo en la localidad toledana, ha reconocido su relación con Ceferino, "al que conoce de hace muchos años"; con William, "al que le une una buena amistad que se remonta a cuando vivían en Colombia"; y con Juan José por los motivos anteriormente expuestos.

   En un principio, la Fiscalía Provincial de Madrid solicitaba un total de 91 años de prisión para esta red de narcotraficantes compuesta por cinco ciudadanos colombianos, tres españoles y un turco, acusados de distribuir y vender "importantes" cantidades de cocaína en la Comunidad, de hecho, le fueron incautados 154 kilogramos de dicha sustancia.

   La representante del Ministerio Público les reclamaba, además, multas que van desde los 130.000 a los 12.400.000 euros, hasta alcanzar una cifra total de 40.430.000 euros. El valor de la droga incautada rozaría en el mercado ilegal los siete millones de euros.

   Las peticiones de cárcel se estructuraban de la siguiente forma: 10 años y medio de cárcel para Carlos Arturo N.M y Ceferino F.R, nueve años y medio para William H.D. y Juan José T.G., 7 años y medio para Johnny Braunwer Z.G., 14 para Rafael Enrique J.S., once años y medio para Juan Felipe M.B., ocho años y medio para Jorge A.G., y nueve años para Bulent G.

RELATO DEL FISCAL

   Según el escrito de acusación, Ceferino F.R., que residía en Cantabria, realizaba continuos viajes desde su lugar de residencia transportando mercancía de forma legal y en sus desplazamientos se reunía de manera "invariable" con Carlos Arturo N.M., "el principal responsable del grupo criminal", quien "le impartía consignas sobre las partidas de droga que debía transportar por territorio nacional hasta llevarlas a la Comunidad de Madrid".

   Una vez trasladada la droga a su destino Ceferino se la entregaba a William H.D. y a Juan José T.G. quienes "se encargaban de ocultar la mercancía en diferentes viviendas de la Comunidad".

   Durante las vigilancias policiales que se realizaron a los acusados en 2015 y 2016 se descubrieron varios encuentros entre distintos miembros del grupo en viviendas situadas en las localidades de Illescas (Toledo), Alcorcón y San Martín de Valdeiglesias.

   A raíz de estas vigilancias, el 14 de febrero de 2016 se estableció un dispositivo de vigilancia en una casa de Alcorcón donde se encontraban William H.G. y Johnny Braunwer Z.M., quienes tras montar el coche y, al cabo de más de media hora de trayecto, arrojaron una bolsa por encima de un muro que, tras ser recogida por los agentes, hallaron un paquete en cuyo interior había un kilo de cocaína.

   El 29 de marzo de 2016 se detectó la presencia de Ceferino en un garaje de Madrid junto a Rafael Enrique J.S., a quien entregó una bolsa. Poco después acudieron al garaje Juan Felipe M.B. y Jorge A.G. donde estacionaron su vehículo junto al de Rafel e introdujeron otras dos bolsas en el coche de este último.

   A continuación, Rafael abrió una arqueta practicada en el suelo junto a su plaza de garaje y guardó allí las tres bolsas que una vez abiertas por los agentes se comprobó que guardaban fajos de billetes por valor de 197.600 euros y once kilos de cocaína.

   Casi un mes después, y tras constatar más entregas a los acusados por parte de Ceferino, se ordenó una entrada y registro en su domicilio de Cartes (Cantabria) donde se incautaron 54,5 kilogramos de cocaína con un valor en el mercado ilegal de casi de 2,7 millones de euros. Ese mismo día, el 21 de abril de 2016, se produjo otra entrada y registro en la vivienda de William H.D. donde se aprehendieron casi cinco kilogramos de la misma sustancia.

   En la casa donde residía Juan José T.G. en San Martín de Valdeiglesias se hallaron otros 25 kilos de cocaína, mientras que en la residencia del único ciudadano turco de la red, Bulent G., fueron descubiertos otros 46 kilos en su residencia de Alcobendas. La última entrada y registro se realizó en una vivienda de San Agustín de Guadalix donde Jorge A. y Felipe M. habían ocultado otros tres kilos de cocaína.