Publicado 29/06/2017 19:33

Opositores, periodistas y defensores de DDHH en México, víctimas de espionaje

Gobierno mexicano niega espionaje
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   MADRID, 29 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Varios miembros de la oposición en México, periodistas y defensores de Derechos Humanos han sido víctimas de espionaje a través de un software conocido como Pegasus comercializado exclusivamente para los gobiernos, según ha concluído un estudio de investigación de la Universidad de Toronto.

   El programa se infiltra en teléfonos móviles con "mensajes fantasma" con los que se intervienen llamadas, mensajes de texto, correos electrónicos, contactos, calendarios e incluso las cámaras de los aparatos y la compañía israelí fabricante del software, NSO Group, afirma que vende la herramienta de forma exclusiva bajo la condición de que solo sea utilizada para combatir a terroristas o grupos criminales.

   Según las investigaciones de Citizen Lab, un laboratorio interdisciplinario con sede en la Universidad de Toronto que se centra en investigación y desarrollo de medios digitales, seguridad global y Derechos Humanos, Pegasus ha sido utilizado para vigilar a algunas de las personas más críticas con el Gobierno así como a otros objetivos que estaban investigando en torno a la corrupción del presidente de México, Enrique Peña Nieto, y las violaciones de Derechos Humanos por parte de las autoridades mexicanas.

   Uno de los investigadores de Citizen Lab, John Scott-Rialton, ha declarado a Reuters que la información que han proporcionado "es una sólida evidencia sobre la implicación del Gobierno de México", y ha destacado al país por su alto número de casos de espionaje a civiles así como por la intensidad de los esfuerzos a la hora de llevarlos a cabo.

   Según asegura el informe, al menos tres agencias federales mexicanas se habrían gastado, desde 2011, casi 80 millones de dólares en programas de espionaje. La oficina de Peña Nieto ha declarado que "se niega categóricamente a permitir que las agencias realicen vigilancia o intervengan las comunicaciones" si no es para luchar contra el crimen organizado o en aspectos relacionados con la seguridad nacional. Además, ha recordado que en todo caso sería necesaria una autorización judicial.

   Entre los afectados por los "mensajes fantasma" destaca el presidente del Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya, el senador, Roberto Gil Zuarth, y el secretario de comunicación de la formación, Fernando Rodríguez. Sus comunicaciones fueron intervenidas en junio de 2016 mientras se discutía en México la legislación anti corrupción. Además, al menos 10 periodistas y defensores de Derechos Humanos mexicanos, un menor de edad y un ciudadano de Estados Unidos han sido identificados como víctimas.

   Otra de las afectadas es Carmen Aristegui, una periodista que en 2014 reveló que la mujer de Peña Nieto había adquirido una casa propiedad de un importante contratista gubernamental. Según el informe, los abogados de las familias de los 43 estudiantes que murieron en 2014 también han sido víctimas de la intervención.

   Pena Nieto ha solicitado a la Fiscalía General que investigue las acusaciones vertidas sobre el Ejecutivo por espiar a los ciudadanos y ha asegurado que quiere llegar al fondo de las acusaciones que le afectan y que ha calificado como "falsas". Además, según ha informado Reuters el presidente ha insistido en subrayar que la democracia de México tolera las críticas.