¿Qué está pasando en Veracruz? El estado mexicano 'del terror'

Informe
NOTIMÉRICA
Actualizado 05/03/2018 11:30:05 CET

   CIUDAD DE MÉXICO, 4 Mar. (Notimérica) -

   Con marcas de violencia, enterrados y sin nombre son hallados, casi a diario, cuerpos ocultos en fosas clandestinas en el estado mexicano de Veracruz, uno en los que más se sufre el castigo del crimen organizado. Son numerosos los informes que se han elaborado sobre los terribles niveles de violencia y corrupción que han convertido a Veracruz en "un estado del terror". ¿Qué ocurre realmente en este lugar?

   Las cifras que se revelan en un mediático informe escrito por 'International Crisis Group' ayudan a dimensionar el horror en uno de los Estados que más ha sufrido el castigo de la delincuencia organizada. En tan solo seis años las autoridades han hallado más de 343 fosas clandestinas en Veracruz.

VERACRUZ Y SU CEMENTERIO

   En el informe citado anteriormente se recogen varios puntos principales que hacen que Veracruz sea considerado el estado más peligroso de México: desapariciones, ayuda gubernamental y policial e impunidad. Es por ello que 'International Crisis Group' propone que para que Veracruz pueda reformarse es necesario obtener datos precisos que revelen la cantidad total de violencia y corrupción y que el gobierno haga una reforma de las instituciones del estado.

   Veracruz se ha convertido en todo un cementerio. ¿Quienes son los culpables? "En Veracruz, una alianza entre grupos criminales y los más altos niveles del poder político local allanó el camino para una campaña de violencia", recoge el informe.

   

   Además de la multitud de desapariciones y ola de violencia que asolan casi diariamente la región iberoamericana, Veracruz ha estado "gobernado con la intención de ocultar o negar esos crímenes y garantizar que los culpables sigan actuando", se asegura en el documento.

IMPUNIDAD

   De los 2.750 casos que hay denunciados ante la Fiscalía General del Estado (FGE), solo 681 son reconocidos por el gobierno federal, indica el reporte. Y es que, hay una total falta de transparencia por parte de los altos cargos políticos. Hay una "debilidad de los mecanismos de supervisión" que permiten este terror. El crimen organizado en Veracruz ha mutado del narcotráfico a un diverso y "predatorio conjunto de actividades delictivas, incluidas las extorsión, el secuestro extorsivo, el tráfico de personas y el robo de petróleo", apunta el informe.

   Por otro lado, el índice de impunidad permite que estos crímenes permanezcan ocultos, ya que si nos fijamos en las cifras, el nivel nacional de impunidad en México es de 97,1% y en Veracruz se supera esta cifra.

   

   El exgobernador del estado de Veracruz, Javier Duarte, estuvo prófugo acusado de crimen organizado y lavado de dinero. Hoy día se encuentra en prisión a la espera de un juicio por tales acusaciones. A su vez, el gobernador interino del estado, Flavino Ríos Alvarado, también fue detenido y encarcelado por ayudar a Duarte a escapar.

   En total desde 2010, 11 gobernadores han sido investigados por corrupción, según remarca el informe mencionado. Este bucle de crímenes que se llevan a cabo en Veracruz, tapados por los altos cargos públicos, es un ejemplo emblemático de los desafíos que enfrenta el país en su conjunto.

   

   Para reformar este estado que se ha convertido en sede de crímenes de lesa humanidad y que "ha sido diseñado para crear, proteger y ocultar los intereses criminales", habría que introducir mecanismos políticos y de control completamente diferentes a los que hay actualmente. Algunas de las ideas que servirían para reformar Veracruz se recogen en este informe.

   Como conclusión se recoge que "un nuevo enfoque, impulsado por la búsqueda de una gobernanza más abierta, eficaz y colaborativa es más vital que nunca a medida que el país procura transitar los dilemas que presenta la administración estadounidense del "América Primero" y la intimidante presencia de grupos criminales en su territorio", finaliza el informe.