¿Quién mató al revolucionario cubano Julio Antonio Mella?

Julio Antonio Mella
Fotocopia Carlos Pereira 18/07/75  Archivo 2-1
Publicada 14/
WIKIMEDIA
 
Actualizado 10/01/2018 9:20:43 CET

   LA HABANA, 10 Ene. (Notimérica) -

   Julio Antonio Mella, uno de los revolucionarios cubanos más célebres de la historia, recibió dos disparos. Uno de ellos atravesó su codo izquierdo y el intestino, mientras que el pulmón fue el que recibió el otro tiro del revólver calibre 38.

   Su muerte, ocurrida el 10 de enero de 1929 en Ciudad de México, continúa siendo un misterio, a pesar de que muchos apuntan al comunista italiano Vittorio Vidali como el autor de dichos balazos. Esto se debe a que unos días antes de su asesinato ambos habían cruzado más que palabras.

   Mella nació en la capital de Cuba, La Habana, en 1903. Debido a que fue fruto de una relación extramatrimonial entre un sastre dominicano llamado Nicanor Mella y una mujer inglesa, Magdalena Mc Partland, fue registrado inicialmente bajo el apellido materno, recuperando el paterno años más tarde.

   Con tan solo 12 años viajó a Nueva Orleans junto a su madre y su hermano Cecilio, donde se alistó en el Ejército. Un amigo por parte de su padre lo sacó de allí para regresar a su país natal. Allí ingresó en la Academia Newton para acabar sus estudios de secundaria.

   Sin embargo, el joven Mella decidió trasladarse a México a la edad de 17 años para matricularse en el Colegio Militar de San Jacinto. Por aquel entonces, la Constitución mexicana prohibía el servicio militar a los extranjeros en tiempos de paz.

   De esta forma, volvió a Cuba, donde se matriculó en Derecho, Filosofía y letras en la Universidad de La Habana, lugar en el que destacó como líder estudiantil y deportista. Poco después fundó la revista 'Alma Mater', en la que escribiría artículos bajo el pseudónimo de 'Lord Mc Partland'.

    En 1923, un año después de la fundación de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), asumió su presidencia y ese mismo año celebró el Primer Congreso Nacional de Estudiantes, donde se acordó la creación de la Universidad Popular José Martí, que desempeñó un papel importante en la relación entre obreros y estudiantes.

   El objetivo de esta creación era la extensión y accesibilidad a la universidad por parte del pueblo. Además, se estableció la Declaración de Derechos y Deberes del Estudiante --redactado por Mella-- en la que se establecía el deber de los estudiantes de divulgar sus conocimientos en la sociedad que los rodeaba.

   A raíz del origen de la revista 'Juventud', el joven conoció a otra de las figuras destacadas en las luchas independentistas del siglo XIX, Carlos Baliño, creador junto a José Martí del Partido Revolucionario Cubano, que más tarde compartiría fundación con Mella del primer Partido Comunista de Cuba, de tendencia marxista-leninista.

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ACTIVISTA POLÍTICO

   En diciembre de ese mismo año --habiendo formado parte anteriormente de la Liga Anticlerical y la Agrupación Comunista de La Habana-- lo detuvieron por su supuesta implicación en la colocación de una bomba en un famoso teatro. Para rechazar esta acusación, Mella se declaró en huelga de hambre hasta ser liberado bajo fianza.

   Debido a su incesante activismo político, fue expulsado de la Universidad de La Habana, por lo que se exilió a México para crear la Asociación de Nuevos Emigrados Revolucionarios Cubanos (ANERC). Así, visitó algunas ciudades europeas como Bruselas, en Bélgica, para asistir a congresos de ideología comunista.

   Por entonces, el gobierno de Gerardo Machado ordenó la vigilancia de la Universidad José Martí por considerarla un "peligroso foco de propaganda comunista". Además, su vecino México --en especial, el Partido Comunista Mexicano (PCM)-- era considerado el eje de la ideología moscovita en América por el Komintern, por lo que Stalin decidió enviar a Vittorio Vidali con un único objetivo: evitar cualquier tipo de propagación trotskista.

   La fama de este militante italiano --que utilizó el nombre de Carlos Contreras para poder viajar con otra identidad-- es de lo más controvertida, de forma que el propio Trotsky lo llegó a definir como 'uno de los más crueles agentes de la Policía secreta de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS)'.

   Es por eso que muchas hipótesis apuntan a Vidali como el autor de los disparos que mataron a Mella. Lo cierto es que, a pesar de que este nunca fue un abierto partidario de Trotsky, sí tenia el deseo de derribar a Gerardo Machado en Cuba, lo que representaba un peligro para la consolidación del poder stalinista en la Unión Soviética.

   En su vuelta a México, Mella se encontró con la profunda crisis que afrontaba el PCM, debido a una ruptura interna en la que cada vez estaba más presente el poder de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), utilizada por el Gobierno para controlar el movimiento obrero.

   Para evitar esta manipulación, formó junto a Diego Rivera la Confederación Sindical Unitaria de México, opuesta a la oficialista CROM, esto es, un nuevo obstáculo para las autoridades de Moscú. Debido a este desacuerdo, la derecha del PCM pidió la expulsión del joven activista. Entre los impulsores de esta moción se encontraba Vidali.

    Ante la imposibilidad de organizar cualquier tipo de expedición a su país natal, se organizó en Ciudad de México para llevar adelante un proyecto que reprobara la tendencia de la derecha. Fue entonces cuando, en una reunión del partido, Vidali increpó a Mella gritando: "No lo olvides nunca: de la Internacional Comunista se sale de dos maneras, ¡o expulsado o muerto!".

ASESINATO Y MISTERIO

   En el momento en el que Mella fue asesinado a consecuencia de dos balazos, se encontraba paseando con la activista y luchadora social italiana Tina Modotti. Durante los interrogatorios por el homicidio, esta se contradijo a sí misma cuando aseguró que, en el momento del impacto, se encontraba agarrada del brazo del joven.

   Sus declaraciones fueron desmentidas cuando las heridas de bala demostraron que en el momento del impacto Mella estaba corriendo o tratando de escaparse de algo, además de que justo en ese lado en el que supuestamente se encontraba Modotti fue donde recibió las dos balas.

   Otros testigos afirmaron que vieron a tres personas (dos hombres y una mujer) discutiendo acaloradamente calle arriba, por lo que funcionó como una cortina de humo respecto a un supuesto crimen pasional. Por ello Modotti fue detenida como sospechosa.

   Sin embargo, la joven fue absuelta finalmente, ya que se consideró que las declaraciones de los testigos eran inservibles debido a que, en el momento del crimen, la luna era demasiado baja como para que pudieran vislumbrar correctamente las tres figuras a las que se referían en sus declaraciones.

   Después, Modotti fue declarada muerta por "congestión visceral generalizada", tal y como determina su acta de defunción, el 5 de enero de 1942. La prensa indicó en sus titulares que se trataba, más bien, de un envenenamiento, la "típica eliminación estalinista" según los periódicos del momento.

    La muerte de Mella nunca se esclareció incriminando directamente a una persona en concreto pero el "asesinato" de su acompañante colocó nuevas pistas para la investigación que pareció verse ensombrecida por el poder estalinista en México.

   Sus restos fueron incinerados en el Panteón Francés de la capital azteca y, posteriormente, se organizó la despedida de sus cenizas en el Anfiteatro Bolívar de la Escuela Nacional Preparatoria, cercana a la Universidad Autónoma de México. Por último, se trasladaron sus cenizas a Cuba el 29 de septiembre de 1933.