¿Sabías que la vacuna contra la lepra la desarrolló un venezonalo?

Jacinto Convit
TWITTER: FUNSACIÓN JACINTO CONVIT - Archivo
Publicado 12/05/2018 7:19:34CET

   CARACAS, 12 May. (Notimérica) -

   Jacinto Convit falleció el 12 de mayo de 2014, a la edad de 100 años. Médico y científico venezolano, consagró su vida a la cura de diversas enfermedades infecciosas, descubriendo la vacuna contra la lepra y la leishmaniasis cutánea. Sus investigaciones y su lucha por los derechos de los pacientes le valieron la distinción de "héroe de la salud pública de las Américas" por parte de la Organización Panamericana de la Salud.

   Convit cursó sus estudios en la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde se graduó en Medicina. Después se trasladó a Estados Unidos para especialiarse en dermatología. Su primer contacto con la lepra fue gracias al lazareto de Cabo Blanco, una leprosería.

LA LEPRA Y SU VACUNA

   La lepra es una de las enfermedades infecciosas que más muertes ha causado en la historia de la humanidad. Se tiene constancia de ella desde, al menos, 4.000 años, al hallar en la India restos óseos de un varón que la padeció.

   Históricamente, ser un leproso era sinónimo de estigmatización. Los enfermos eran recluidos forzosamente, alejados de sus familias, obligándoles a vivir en condiciones insalubres que solo les proporcionaban más sufrimiento.

   La lepra se manifiesta mediante lesiones cutáneas que pueden desembocar en una pérdida de sensibilidad en la piel. Además, también puede causar debilidad muscular o deformidades. Sin embargo, no es tan fácil contagiarse, ya que debe exisitir predispoción genética y un largo contacto con un enfermo para ello. Jacinto Covit luchó toda su vida para cambiar la conciencia social sobre los leprosos.

   La vacuna contra la lepra llegó en 1987. El caraqueño inoculó la vacuna de la tuberculosis y el bacilo Mycobacterium leprae a un armadillo, el único animal, junto al ser humano, que puede contagiarse. El armadillo o cachicamo jugó un papel tan importante que fue homenajeado en los billetes de 5 bolívares venezolanos.

   La vacuna de Convit fue un éxito, siendo Venezuela el primer país en cerrar todas sus leproserías. Posteriormente, Venezuela también sería el primer país en evitar los brotes endémicos de leishmaniasis. Convit investigó esta enfermedad y descubrió su vacuna debido a su parecido clínico con la lepra.

   Sus investigaciones y grandes avances le valieron el Premio Príncipe de Asturias en 1987 y una nominación al Nobel de Medicina en 1988, aunque nunca se lo concedieron. El propio Convit declaró: "El premio Nóbel no me quita el sueño, la cura contra el cáncer sí", restándole importancia... tal vez le faltaron unos años de vida para dar con el remedio clínico contra esta enfermedad.