San Valentín, una triste historia de amor en México para recordar

Callejón del beso
NOTIMÉRICA
    
Actualizado 08/02/2018 8:39:36 CET

   CIUDAD DE MÉXICO, 7 Feb. (Notimérica)-

   Las historias de amor siempre tienen cabida para ser contadas sea cual sea la fecha, pero cuando se acerca San Valentín, cobran aún más importancia. Sin saber por qué, las historias que más llaman la atención son aquellas que tienen un final trágico, como Romeo y Julieta. En Guanajuato, México, también se recuerda una historia de amor sin 'perdices'.

   Todo turista que llega a la ciudad de Guanajuato, pregunta por el Callejón del beso, un lugar al que se atribuyen varias leyendas, aunque la más conocida te la contamos a continuación.

   Se cuenta que doña Ana era hija única de un hombre intransigente y con mal carácter, por eso desaprobaba el compromiso de su hija con el apuesto Don Carlos, un humilde minero que la cortejaba.

   El padre de la doncella rechazaba a Don Carlos y quería casarla con un viejo y rico noble en España. Para rehuir al padre de doña Ana, Don Carlos se compró la casa de enfrente de donde vivía su amada.

   Lo mejor de todo es que una de sus ventanas daba a un callejón tan estrello que podían tocarse con las manos de balcón a balcón. Si Don Carlos lograba entrar en la casa de la joven podrían hablar y, entre los dos, buscar una solución al problema.

  balcón

   Con la ayuda de la dama de compañía, doña Brígida, los enamorados se citaron en aquel lugar clandestino. Fue la primera y única vez que lo hicieron. Pero cuando más abstraídos se hallaban los dos amantes, al fondo del pasillo se escucharon los gritos del padre de Doña Ana increpando a Brígida, quien se jugaba la misma vida por impedir que este entrara a la habitación de su señora.

  beso

   El padre tiró al suelo a la ama de casa y, con una daga en la mano, fue en busca de su hija y se la clavó en el pecho. Don Carlos enmudeció de espanto mientras tenía su mano agarrada a la de doña Ana, aunque esta estaba fría. Ante lo inevitable, el amado le dio un tierno beso sobre aquella mano pálida, ya sin vida.

   Pocos días después, Carlos al no poder soportar vivir sin el amor de doña Ana se lanzó desde el tipo principal de la Mina de la Valenciana.

  callejón

   Hoy en día las parejas que visitan esta angosta y colorida callejuela comprueban que sus 68 centímetros de ancho permiten un beso. Situada en un precioso barrio enclavado en las laderas del Monte del Gallo, es tradición besarse al subir el tercer escalón y así recibirán siete años de buena suerte. Afortunadamente no existe la tradición de la puñalada.

   escaleras