¿Qué es la "sextorsión"? El nuevo método de extorsión en Internet que atemoriza a los millenials iberoamericanos

Ordenador portátil
PIXABAY - Archivo
Publicado 03/08/2018 20:24:23CET

   MADRID, 3 Ago. (Notimérica) -

   La nueva forma de "sextorsión" que atemoriza a los millenials iberoamericanos se traduce en los envíos de correos electrónicos desde un remitente desconocido con una contraseña de la víctima en el asunto.

   Los destinatarios identifican su contraseña y asustados abren de inmediato el correo que conlleva un mensaje en inglés con un lenguaje claro y preciso que muestra toda la información que maneja de la víctima.

   Según explicó a la agencia 'Sputnik' el gerente regional de Consultoría de Security Advisor Hugo Koncke, "el mecanismo se ha sofisticado pero se siguen valiendo del miedo de la gente y del desconocimiento".

   "En este caso, adopta la forma de un correo electrónico en inglés proveniente de un remitente desconocido. La víctima en potencia puede leer en el asunto del correo y en el texto del mismo una contraseña que fue suya en algún momento para acceder a algún sitio o servicio", añadió el experto.

   Al abrir el texto del correo, este establece la creación de un vídeo de doble pantalla donde se muestra a la víctima mirando algo en su ordenador y en una segunda parte aclara las imágenes 'inapropiadas' que captaron su atención.

   De este modo, el extorsionador amenaza con enviar la grabación a los contactos registrados en las redes sociales y correo electrónico y ha cambio solicita una suma de dinero como "consejo de privacidad" para salvar a la víctima de la humillación social y familiar.

   Según Koncke, se conoce como "sextorsión" a la "situación en la que una persona es chantajeada a partir de la existencia (real o supuesta, como en este caso) de imágenes o vídeos en donde la misma aparece desnuda o participando en actos sexuales de diversa índole".

   La exigencia del pago tiene la forma más usada en los ciberdelitos: a través de Bitcoins. La característica fundamental de esta modalidad es la dificultad que ofrecen las criptomonedas para identificar a los dueños de sus "billeteras", nombre que reciben las cuentas en las que se depositan los fondos.

   Algunos especialistas en la materia han asegurado que la gran mayoría de las personas utiliza una misma contraseña para el acceso a distintas plataformas o servicios online, lo que facilita mucho realizar ataques de extorsión tras identificar la clave.