Publicado 23/04/2021 14:19CET

Un asteroide caido en Bostwana en 2018 vino de Vesta

Buscadores del equipo en el sitio del segundo hallazgo de un trozo del asteroide 2018 LA recuperado en la Reserva de Caza del Kalahari Central en el centro de Botswana.
Buscadores del equipo en el sitio del segundo hallazgo de un trozo del asteroide 2018 LA recuperado en la Reserva de Caza del Kalahari Central en el centro de Botswana. - SETI INSTITUTE

   MADRID, 23 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Un pequeño asteoride que impactó en Bostwana en 2018 probablemente vino de Vesta, el segundo asteroide más grande de nuestro sistema solar y objetivo de la misión Dawn de la NASA.

   Guiados por el astrónomo de meteoritos del Instituto SETI Peter Jenniskens, un equipo internacional encontró 23 meteoritos en las profundidades de la Reserva de Caza del Kalahari Central tras el impacto y ahora publica conclusiones en Meteoritics and Planetary Science.

   "La combinación de las observaciones del pequeño asteroide en el espacio con la información obtenida de los meteoritos muestra que probablemente provino de Vesta", dijo Jenniskens en un comunicado. "Hace miles de millones de años, dos impactos gigantes en Vesta crearon una familia de asteroides más grandes y peligrosos. Los meteoritos recién recuperados nos dieron una pista sobre cuándo podrían haber ocurrido esos impactos".

   El pequeño asteroide que impactó a Botswana, llamado 2018 LA, fue descubierto por primera vez por Catalina Sky Survey de la Universidad de Arizona como un punto débil de luz que se movía entre las estrellas. El Catalina Sky Survey busca asteroides que crucen la Tierra como parte del programa de Defensa Planetaria de la NASA.

   "Los asteroides del tamaño de un metro pequeño no son un peligro para nosotros, pero perfeccionan nuestras habilidades para detectar asteroides que se acercan", dijo Eric Christensen, director del programa Catalina Sky Survey.

   El equipo recuperó datos de archivo del programa SkyMapper Southern Survey en Australia que mostraba al asteroide girando en el espacio, girando una vez cada cuatro minutos, presentando alternativamente un lado ancho y uno estrecho mientras reflejaba la luz del sol.

   En su viaje a la Tierra, los rayos cósmicos bombardearon el asteroide y crearon isótopos radiactivos. Al analizar esos isótopos, los investigadores determinaron que 2018 LA era una roca sólida de aproximadamente 1,5 metros de tamaño, que reflejaba aproximadamente el 25% de la luz solar.

   "Esta es sólo la segunda vez que detectamos un asteroide en el espacio antes de que choca contra la Tierra", dijo Jenniskens. "El primero fue el asteroide 2008 TC3 en Sudán diez años antes". Jenniskens también guió la búsqueda de fragmentos del TC3 de 2008.

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