Publicado 08/09/2020 11:07:25 +02:00CET

El cometa 67P/CG se esponja en su interior

El cometa 67P/CG se vuelve más poroso hacia su interior
El cometa 67P/CG se vuelve más poroso hacia su interior - ESA/ROSETTA/PHILAE/CONSERT

   MADRID, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Un nuevo estudio con datos de la pasada misión Rosetta de la ESA sugiere que el interior del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko es más poroso que el material cerca de la superficie.

   Los resultados, publicados en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, confirman que la radiación solar ha modificado significativamente la superficie del cometa a medida que viaja por el espacio entre las órbitas de Júpiter y la Tierra. El calor del Sol desencadena una expulsión y la posterior caída del material.

   La investigación fue posible gracias al experimento CONSERT, que involucró a dos antenas que ennviaban señales precisas entre la nave espacial Rosetta y su módulo de aterrizaje Philae, que fue diseñado para sondear el núcleo del cometa.

   A pesar de que Philae permaneció casi dos años desaparecido en la superficie del cometa, en septiembre de 2016 se recuperó la posición exacta de Philae dentro del área identificada por CONSERT. Los modelos precisos en 3D del cometa con Philae en la imagen permitieron realizar el análisis de su interior.

   El gráfico de arriba muestra la señal que conecta el instrumento CONSERT en Philae, en la superficie del cometa, con el del orbitador Rosetta. La apariencia de abanico es el resultado del movimiento de Rosetta a lo largo de su órbita, con los colores que marcan las rutas de señal separadas a medida que evoluciona la órbita.

   La imagen de abajo muestra las señales con más detalle, propagándose dentro del cometa desde Philae hasta los puntos desde donde dejan el cometa hasta el orbitador. La curva es el resultado de la proyección de sus trayectorias sobre la superficie irregular del cometa, informa la ESA.

   El color más azul indica caminos más superficiales (apenas unos centímetros), mientras que los tonos más rojos muestran dónde penetraron las señales por debajo de los 100 metros de profundidad.

   El tiempo que tarda la señal en viajar entre los dos radares ofrece información sobre el núcleo del cometa, como la porosidad y la composición. El equipo descubrió que los rayos se propagaban a diferentes velocidades, lo que indica densidades variables dentro del cometa.

   La discusión aún está abierta, pero Wlodek Kofman, investigador principal emérito dela misión, cree que "esto sugiere fuertemente que el interior menos denso ha mantenido su naturaleza prístina". Conocidos como los objetos más primitivos de nuestro vecindario cósmico, los cometas pueden contener, en el fondo, pistas valiosas sobre la formación de nuestro Sistema Solar.

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