Publicado 28/07/2020 10:59CET

La descripción del motor central de una llamarada solar

La descripción del motor central de una llamarada solar
La descripción del motor central de una llamarada solar - NJIT-CSTR, B. CHEN, S. YU; NASA SDO

   MADRID, 28 Jul. (EUROPA PRESS) -

   En un estudio publicado en Nature Astronomy, un equipo internacional de investigadores ha presentado una nueva y detallada mirada dentro del "motor central" de una gran llamarada solar.

   Se trata de la que acompañó a una poderosa erupción capturada por primera vez el 10 de septiembre de 2017 por el Owens Valley Solar Array (EOVSA): una instalación de radiotelescopio solar operada por el Centro de Investigación Solar-Terrestre (CSTR) del Instituto de Tecnología de Nueva Jersey (NJIT).

   Los nuevos hallazgos, basados en las observaciones de EOVSA del evento en las longitudes de onda de microondas, ofrecen las primeras mediciones que caracterizan los campos magnéticos y las partículas en el corazón de la explosión.

   Los resultados han revelado una enorme "lámina" de corriente eléctrica que se extiende más de 40.000 kilómetros a través de la región del núcleo de la llamrada donde las líneas opuestas del campo magnético se acercan, rompen y se reconectan, generando la energía intensa que alimenta la llamarada.

   En particular, las mediciones del equipo también indican una estructura magnética similar a una botella ubicada en la parte superior de la base en forma de bucle de la antorcha (conocida como la arcada de la antorcha) a una altura de casi 20.000 kilómetros sobre la superficie del Sol. La estructura, sugiere el equipo, es probablemente el sitio principal donde los electrones altamente enérgicos de la llamarada quedan atrapados y acelerados a casi la velocidad de la luz.

   Los investigadores dicen que la nueva visión del estudio sobre el motor central que impulsa erupciones tan potentes puede ayudar a las predicciones futuras del clima espacial para liberaciones de energía potencialmente catastróficas de las erupciones solares, las explosiones más potentes del sistema solar, capaces de interrumpir severamente las tecnologías en la Tierra, como las operaciones por satélite, sistemas de navegación GPS y comunicación, entre muchos otros.