Publicado 26/05/2021 17:33CET

Una ley de visitas universal rige la movilidad humana

Nudo de autopistas
Nudo de autopistas - WIKIPEDIA

   MADRID, 26 May. (EUROPA PRESS) -

   Una investigación del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) confirma que las personas visitan lugares con más frecuencia cuando tienen que viajar distancias más cortas para llegar allí.

   El estudio establece una "ley de visitas" y podría ayudar en la planificación urbana, según publican en la revista 'Nature'.

   "Lo que hemos descubierto es que existe una relación inversa muy clara entre la distancia que se recorre y la frecuencia con la que se acude a un lugar --afirma Paolo Santi, investigador del Senseable City Lab del MIT y coautor del nuevo trabajo--. Rara vez se va a lugares lejanos y, por lo general, se tiende a visitar más a menudo los lugares cercanos. Nos dice cómo organizamos nuestras vidas".

   Al examinar los datos de los teléfonos móviles en cuatro continentes, los investigadores pudieron llegar a un nuevo hallazgo distintivo en la literatura de estudios urbanos.

   "Puede que compremos todos los días en una panadería situada a unos cientos de metros, pero sólo iremos una vez al mes a la boutique de lujo que está a kilómetros de nuestro barrio. Este tipo de noción intuitiva nunca se había probado empíricamente. Cuando lo hicimos, descubrimos una ley increíblemente regular y robusta, a la que hemos llamado la ley de las visitas", dice Carlo Ratti, coautor del artículo y director del Senseable City Lab, que dirigió el proyecto de investigación.

   En el estudio también han participado investigadores del Proyecto de Complejidad Urbana del Laboratorio de Ciudades Futuras de la ETH, en Singapur; la Universidad de Pekín; el Istituto di Informatica e Telematica, del CNR (Consejo Nacional de Investigación de Italia); la Universidad IT de Copenhague, y el Santa Fe Institute, en México.

   Para llevar a cabo el estudio, los investigadores utilizaron datos anónimos de teléfonos móviles de grandes proveedores de comunicaciones para seguir el movimiento de las personas en las áreas metropolitanas de Abiyán (Costa de Marfil), Boston, Braga, Lisboa y Oporto (Portugal), Dakar (Senegal) y Singapur.

   Los datos de los teléfonos móviles son ideales para este tipo de estudios porque establecen tanto la zona de residencia de las personas como los destinos a los que se desplazan. En algunos casos, los investigadores definieron las zonas visitadas utilizando espacios cuadriculados de tan sólo 500 metros cuadrados. En total, los investigadores trazaron más de 8.000 millones de datos de localización generados por más de 4 millones de personas, registrando los movimientos durante un periodo de meses en cada lugar.

   Y, en cada caso, de ciudad a ciudad, se mantuvo la misma "ley inversa" de visitas, con los datos graficados siguiendo un patrón similar: La frecuencia de las visitas disminuía en las distancias más largas, y las zonas de mayor densidad se llenaban de personas que, en conjunto, habían hecho viajes más cortos.

   En la medida en que hubo alguna variación de este patrón, las mayores desviaciones afectaron a lugares con funciones atípicas, como puertos y parques temáticos.

   El propio documento mide los datos y presenta un modelo de desplazamiento, en el que la gente busca los lugares más cercanos que ofrecen determinados tipos de actividad. Ambas cosas refuerzan la "teoría del lugar central", una idea desarrollada en la década de 1930 por el académico alemán Walter Christaller, que trata de describir la ubicación de las ciudades y pueblos en función de las funciones que ofrecen a los habitantes de una región.

   Los estudiosos señalan que la similitud de los desplazamientos observados en zonas urbanas muy diferentes contribuye a reforzar la conclusión general.

   "Este comportamiento generalizado no es algo que se observe sólo en Boston --dice Santi--. Desde un punto de vista científico, estamos añadiendo pruebas sobre un patrón de comportamiento generalizado".

   Los investigadores también esperan que el hallazgo, y los métodos que lo sustentan, puedan aplicarse de forma útil a la planificación urbana. Santi sugiere que este tipo de estudio puede ayudar a predecir cómo afectarán los cambios sustanciales en la disposición física de una ciudad al movimiento dentro de ella. El método también permite examinar cómo los cambios en la geografía urbana afectan al movimiento humano a lo largo del tiempo.

   "La ley de visitas podría tener muchas aplicaciones prácticas, desde el diseño de nuevas infraestructuras hasta la planificación urbana --añade Ratti--. Por ejemplo, podría ayudar a poner en práctica el concepto de 'ciudad de quince minutos', que pretende reorganizar el espacio físico en torno a barrios transitables y que se ha hecho muy popular durante la pandemia de Covid-19. Nuestra ley sugiere que, efectivamente, podemos captar una gran fracción de todos los desplazamientos urbanos en un radio de quince minutos, dejando el resto, en torno a un 10%, más lejos".

Contador