La Luna, un 'buzón natural' para biofirmas no terrestres

Publicado 27/09/2019 12:50:47CET
La Luna, un 'buzón natural' para biofirmas no terrestres
La Luna, un 'buzón natural' para biofirmas no terrestres - NASA

   MADRID, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Las condiciones geológicas y atmosféricas únicas de la Luna pueden brindar una oportunidad para descubrir firmas de vida no terrestre, según Abraham Loeb y Manasvi Lingam, de la Universidad de Harvard.

   Argumentan que como no hay atmósfera en la Luna, todos los objetos que se dirigen hacia ella no se queman en la atmósfera y alcanzan el suelo lunar. Además, el satélite de la Tierra está geológicamente inactivo, lo que significa que todo lo que ha aterrizado durante los últimos miles de millones de años se conserva allí.

   "Sirviendo como un buzón natural, la superficie lunar recolectó todos los objetos impactantes en los últimos miles de millones de años. Sin revisar nuestro buzón, nunca sabríamos que tal mensaje llegó", expone Abraham Loeb en su artículo, publicado en arXiv.

OBJETIVO FINAL DE OBJETOS INTERESTELARES

   La mayoría de los objetos que alcanzaron la superficie lunar se originaron dentro de nuestro sistema solar, sin embargo, el descubrimiento de Oumuamua, el primer objeto interestelar conocido en ingresar a nuestro sistema solar, indica que un examen exhaustivo de la Luna puede conducir a nuevos descubrimientos.

   El profesor Loeb dice que, según las mediciones actuales, la superficie lunar puede contener hasta 30 partes de objetos interestelares por millón en el material de superficie.

   "En caso de que algunos impactadores interestelares lleven los componentes básicos de la vida extraterrestre, uno podría extraer estos biomarcadores analizando muestras de la superficie lunar. La pregunta fundamental es si la vida distante se parece a las estructuras bioquímicas que encontramos en la Tierra. Las similitudes podrían implicar que existe un camino químico único a la vida en todas partes o que la vida se transfirió entre sistemas", explica Loeb.

   Abraham Loeb señala que su reciente estudio con Manasvi Lingam proporciona un nuevo incentivo para una base en la Luna. "El estudio lunar ataja la necesidad de enviar naves espaciales en misiones extremadamente largas para visitar otros sistemas estelares".