Publicado 07/06/2021 10:54CET

Mediciones de tejidos blandos son críticas para recrear homínidos

El tejido blando para estas aproximaciones de caras de homínidos se predijo con ecuaciones desarrolladas por los autores. No hay rasgos faciales presentes en el antiguo homínido (C), ya que los autores admiten que sus ecuaciones no dicen nada sobre ellos.
El tejido blando para estas aproximaciones de caras de homínidos se predijo con ecuaciones desarrolladas por los autores. No hay rasgos faciales presentes en el antiguo homínido (C), ya que los autores admiten que sus ecuaciones no dicen nada sobre ellos. - RYAN M. CAMPBELL.

   MADRID, 7 Jun. (EUROPA PRESS) -

   La precisión en las mediciones de los tejidos blandos es fundamental a la hora de realizar reconstrucciones de los ancestros humanos, según un nuevo estudio publicado en PLOS ONE.

   "La reconstrucción de miembros extintos de los homínidos, incluidos sus tejidos blandos faciales, se ha hecho cada vez más popular, con muchas aproximaciones de sus rostros presentadas en exposiciones de museos, publicaciones de divulgación científica y presentaciones en conferencias en todo el mundo", explica en un comunicado el autor principal, el estudiante de doctorado Ryan M. Campbell, de la Universidad de Adelaida.

   "Es esencial que se utilicen mediciones precisas del grosor de los tejidos blandos faciales al reconstruir los rostros de los homínidos para reducir la variabilidad exhibida en las reconstrucciones de los mismos individuos", añade.

   Los homínidos han sido fácilmente aceptados para revestir las salas de las instituciones más confiables. Se utilizan sobre todo para difundir información científica al público en las exposiciones de los museos y a los estudiantes en los cursos universitarios, lo que influirá en la forma de percibir y definir la humanidad de forma más general.

   "Hasta ahora, la reconstrucción de los tejidos blandos se basaba en mediciones de la profundidad media de los tejidos, lo que no tenía en cuenta la variación de la profundidad de los tejidos entre los individuos", afirma Campbell.

   En este estudio los autores han formulado un conjunto de datos sobre el grosor de los tejidos blandos faciales de los chimpancés adultos y un conjunto de ecuaciones de regresión que pueden utilizarse para reconstruir los tejidos blandos de los homínidos antiguos, como los datados hace entre 4,0 y 1,2 millones de años.

   El estudio ha sido confirmado por Gabriel Vinas, candidato al máster en Bellas Artes de la Universidad Estatal de Arizona que se encarga de esculpir en el laboratorio.

   "Se han encontrado correlaciones y se han utilizado modelos de regresión múltiple para generar ecuaciones que permitan mejorar las estimaciones del grosor de los tejidos blandos a partir de la craneometría en los humanos modernos --apunta--. Observamos la profundidad de los tejidos en los chimpancés actuales para identificar correlaciones en la piel y el hueso".

   Este estudio representa la primera vez que se ha recopilado y presentado de forma sistemática una colección de datos sobre la profundidad de los tejidos de los chimpancés.

   "Los datos del grosor de los tejidos blandos de los chimpancés están disponibles gratuitamente para que cualquiera pueda descargarlos en Figshare. También se incluyen las ecuaciones, resultantes directamente de esta investigación, que pueden aplicarse en las futuras reconstrucciones de los profesionales", explica.

   Según destaca, "esta investigación tiene un valor incalculable para futuros esfuerzos de reconstrucción de homínidos antiguos, así como para estudios comparativos dentro y fuera de la disciplina de la antropología biológica/física".

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