Publicado 23/09/2020 11:46CET

El miedo animal a los depredadores desaparece al contacto con humanos

El miedo animal a los depredadores desaparece al contacto con humanos
El miedo animal a los depredadores desaparece al contacto con humanos - Andrew Milligan/PA Wire/dpa - Archivo

   MADRID, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -

   La mayoría de los animales salvajes muestran una serie de comportamientos de evitación de depredadores, como la alerta, la paralización y la huida.

   Pero estos se reducen rápidamente después de que los animales entran en contacto con los humanos a través del cautiverio, la domesticación o la urbanización, según un estudio dirigido por Benjamin Geffroy del Instituto de Biodiversidad, Explotación y Conservación Marina (MARBEC), en Italia, y publicado en la revista 'PLOS Biology'.

   El equipo internacional de investigadores analizó los resultados de 173 estudios revisados por pares que investigan los rasgos antidepredadores (conductuales y fisiológicos) en 102 especies de mamíferos, aves, reptiles, peces y moluscos domesticados, cautivos y urbanizados, teniendo en cuenta su posición en el árbol de la vida.

   Los científicos encontraron que el contacto con humanos conducía a una rápida pérdida de los rasgos antidepredadores de los animales, pero simultáneamente la variabilidad entre individuos inicialmente aumenta y luego disminuye gradualmente a lo largo de las generaciones en contacto con humanos.

   Los autores suponen que este proceso de dos pasos es causado por la reducción de la presión de la selección natural como resultado de vivir en un ambiente más seguro, seguida de la selección artificial por parte de los humanos para la docilidad en el caso de la domesticación.

   Los animales mostraron cambios inmediatos en las respuestas antidepredadores en la primera generación después del contacto con humanos, lo que sugiere que la respuesta inicial es el resultado de la flexibilidad del comportamiento, que luego puede ir acompañada de cambios genéticos si el contacto continúa durante muchas generaciones.

   Los investigadores también encontraron que la domesticación alteraba las respuestas de los animales contra los depredadores tres veces más rápido que la urbanización, mientras que el cautiverio resultaba en los cambios más lentos. Los resultados también mostraron que los herbívoros cambiaban de comportamiento más rápidamente que los carnívoros y que las especies solitarias tendían a cambiar más rápido que los animales que viven en grupo.

   El estudio demuestra que la domesticación y la urbanización ejercen presiones similares sobre los animales y pueden provocar cambios rápidos de comportamiento. La pérdida de comportamientos anti-depredadores puede causar problemas cuando esas especies domesticadas o urbanizadas se encuentran con depredadores o cuando los animales cautivos son devueltos a la naturaleza.

   Comprender cómo los animales responden al contacto con los humanos tiene importantes implicaciones para la conservación y la planificación urbana, los programas de cría en cautividad y el manejo del ganado.

   El doctor Geffroy agrega que, "si bien es bien sabido que el hecho de estar protegido por humanos disminuye las capacidades antidepredadores en los animales, no se sabía lo rápido que ocurre esto y hasta qué punto es comparable entre contextos".

   "También integramos rasgos fisiológicos en el estudio pero fueron mucho menos numerosos que los rasgos de comportamiento --añade--. Creemos que deberían ser investigados sistemáticamente para trazar un patrón global de lo que está sucediendo a nivel individual. Necesitamos más datos para entender si esto ocurre también con la mera presencia de turistas".