Publicado 30/11/2020 10:55CET

Los neandertales no eran más vulnerables a las toxinas de hacer fuego

Método rudimentario para hacer fuego
Método rudimentario para hacer fuego - UNIVERSIDAD LEIDEN

   MADRID, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

   La idea de que los humanos modernos desplazaron a los neandertales porque estaban mejor protegidos contra las toxinas del humo ahora está bajo discusión.

   Un estudio anterior que presentó esta sugerencia ahora ha sido refutado por la investigación genética de científicos de Leiden y Wageningen. Esta nueva investigación se publicó en Molecular Biology and Evolution.

   Hacer y usar fuego se considera una de las innovaciones más importantes en la evolución del ser humano. El fuego trajo consigo beneficios como el calor, por ejemplo, la protección contra los depredadores y una dieta más amplia porque hizo posible cocinar alimentos crudos y no comestibles. Las huellas de fuego no se conservan bien, por lo que no está nada claro cuándo se desarrollaron las habilidades para hacer fuego y si los neandertales ya las han tenido durante mucho tiempo.

   Una desventaja del fuego es que expone a las personas a las sustancias tóxicas del humo. En 2016, aparecieron dos estudios genéticos contradictorios sobre si los humanos modernos o los neandertales eran más capaces de tolerar las toxinas producidas por el humo. Un grupo de científicos estadounidenses estudió una proteína receptora (el receptor de hidrocarburo de arilo o receptor Ah) que es sensible a las toxinas que se encuentran en el humo y es diferente en los dos homínidos. Concluyeron que los neandertales eran hasta mil veces más sensibles a estas toxinas que los humanos modernos.

   El otro grupo estaba compuesto por investigadores de Leiden, incluido el profesor de arqueología Wil Roebroeks y el biólogo / toxicólogo molecular Jac Aarts. Junto con colegas de la Universidad e Investigación de Wageningen, llegaron a la conclusión opuesta, basándose en estudios de 19 genes diferentes. Descubrieron que los neandertales tenían más variantes genéticas que neutralizaban los efectos dañinos de las toxinas que la mayoría de los humanos modernos.

   Las variantes de genes protectores en los neandertales parecen ser variantes más antiguas en términos evolutivos que también protegen a las personas contra las toxinas de las plantas. Esta es probablemente la explicación evolutiva de la presencia de estos genes en los primeros homínidos.

   Aarts y sus colegas de Leiden y Wageningen ahora han repetido el estudio anterior de sus colegas norteamericanos. Según un comunicado, utilizaron un nuevo diseño de investigación para su experimento que les dio un mejor enfoque de la biología humana. Usaron células humanas en lugar de las células de rata que habían usado sus predecesores. Descubrieron que no hay motivos para concluir que esta proteína receptora hiciera a los neandertales más vulnerables a las toxinas del humo.

   El uso prehistórico del fuego es una de las áreas focales de la investigación arqueológica de Leiden. Estudios anteriores en Leiden han demostrado que los primeros homínidos probablemente sobrevivieron durante muchos miles de años en Europa sin acceso al fuego. Fueron los arqueólogos de Leiden quienes en 2018 fueron los primeros en demostrar el uso del fuego por los primeros homínidos.

   Los arqueólogos de Leiden también colocaron el uso mundial del fuego para dar forma a los paisajes de los cazadores-recolectores de manera predominante en el mapa. Este estudio es actualmente de gran actualidad debido al aumento problemático de los incendios naturales en Australia y Estados Unidos.

   Los nuevos hallazgos de Aarts y sus colegas tienen una importancia más amplia que solo para nuestro conocimiento de los primeros homínidos. Esta publicación enfatiza la importancia clave de la función de las proteínas en su contexto biológico relevante.